Una historia repetida: Manu Ginóbili jugará los playoffs de la NBA

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Parafraseando al eterno Luis Alberto Spinetta, ahí va el capitán Manu… por los playoffs. Se terminó el padecimiento de la temporada regular más difícil, en la que Emanuel Ginóbili tuvo que dar un plus para liderar a un equipo diezmado, en la que debió someterse a un desgaste no previsto para su cuerpo de casi 41 años. Queda un partido más, pero el objetivo se cumplió.

Hubo que derramar no poco sudor, pero San Antonio, por 21ª campaña consecutiva, jugará la postemporada en la NBA y el bahiense tendrá su 15ª aparición en esa elite reservada a las ocho mejores franquicias de cada conferencia, que comenzará este sábado.

Había que asegurarse la clasificación sin depender de otros resultados. Y cuando todo estaba parejo, después de un mejor arranque de Sacramento, Ginóbili apareció en el momento justo para cambiar el ritmo de su equipo hasta llevarse la victoria por 98-85. Manu aportó 17 puntos (3-5 dobles, 2-6 triples y 5-5 libres), 6 rebotes y 5 asistencias en 27 minutos. Y a poco del final, escuchó la ovación de los hinchas de los Spurs.

El entrenador Gregg Popovich cumplirá con lo suyo. Sólo se perdió la postemporada en 1997, cuando asumió en el equipo -hasta ahí era el manager general- con el torneo empezado. Desde entonces, jamás se ausentó. Lo mismo para Manu, que sólo se perdió los de 2009 por una fractura por estrés en el peroné derecho. Al cabo, con él en plenitud física, su equipo jamás faltó a los playoffs. Y no iba a ser ésta la excepción.

Embarcado en un duelo partido a partido con Nueva Orleans, Oklahoma City, Minnesota, Denver y Los Angeles Clippers (un poquito más atrás), San Antonio padeció con una inocencia en los cierres de partidos casi impropia de un equipo comandado por Gregg Popovich. Así estuvo incluso fuera de la zona de clasificación hace menos de un mes, cuando cayó con Houston y quedó en el 10° puesto.

La gesta ginobiliana cobra valor por eso y porque el equipo, pese a tener un buen grupo de juventud y talento, pasó casi toda la campaña sin Kawhi Leonard, su máxima figura, aquejado por una tendinopatía en el cuádriceps derecho que lo tiene al margen, que tan sólo le permitió jugar nueve partidos en el actual campeonato y que lo dejó, por el momento, sin fecha de retorno. Tony Parker, batalló contra una dolencia similar, aunque se terminó imponiendo a la lesión y participó de 54 partidos sobre los 81 del equipo.

Sin embargo, en los momentos decisivos, en aquellos que se refiere de cabezas heladas pero corazones hirviendo, no es el francés -seis veces participante del Juego de las Estrellas y Jugador Más Valioso de las Finales 2007- quien descolla y se hace cargo de las situaciones, sino el argentino. Y no sólo en situaciones límite pone el cuerpo a disposición. Ya desde el vamos, aceptó jugar back-to-backs (partidos en noches consecutivas), pese a que el acuerdo inicial con Popovich era descansar siempre en uno de los dos juegos.