La devaluación “pinchó” los viajes al exterior y hay un vuelco al turismo interno

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Pasajes y paquetes a los principales destinos extranjeros están 45 a 75% más caros que hace un año. Tras la suba, los que reservan fuera del país son menos y van más cerca. Otros ahora hacen planes de cabotaje, dicen las agencias.

Lo que no pudo el “cepo cambiario” en la época K, ni los “tarifazos” del gobierno actual, finalmente parece haberlo logrado la brusca devaluación que sufrió la moneda nacional durante abril y mayo. Los viajes al exterior, que llevaban cuatro años de crecimiento ininterrumpido, empezaron a caer, al volverse de golpe mucho menos accesibles para el bolsillo argentino.

Ocurre que, con el nuevo tipo de cambio, el peso perdió mucho poder de compra fuera del país. En Argentina, según el Indec, la inflación avanzó 9,6% en el año y un 25,5% interanual. Los sueldos fueron por detrás. Pero comprar un dólar, hoy a $ 25,53, cuesta ya 35% más que en diciembre ($ 18,90) y 58% más que hace 12 meses. Un euro (a $ 30,65) sale 68% más que en junio de 2017 ($ 18). Similar, frente al argentino, en un año, el peso chileno se encareció 65%, un 54% la moneda paraguaya, 44% la uruguaya y 36% la de Brasil.

Todo esto, sumado a una suba del petróleo que impactó en los costos en dólares de los pasajes de avión, causó una fuerte disparada en los precios en pesos de viajar a los destinos extranjeros favoritos de los argentinos.

Un relevamiento de Clarín detectó que vuelos y paquetes para viajar a Chile, el Caribe, Estados Unidos y Europa estaban esta semana 45 a 75% más caros en pesos que hace un año. Mientras que en viajes a Brasil se registraron alzas del 45 al 55% frente a los valores de junio de 2017.

Paquetes de vuelo y tres noches en Santiago de Chile que se conseguían hace un año a $ 7.800 por persona -en base doble- pasaron a $ 13.000 (67% más). A Brasil, un plan con aéreo y 6 noches en Bahía se fue de $ 15.000 a $ 23.100 (48%), otro de 7 noches en Buzios saltó de $ 10.400 a $ 16.300 (57%), y una semana en Maceio vale ahora $ 17.000, contra $ 10.900 (56%).

Para estadías all inclusive en el Caribe, un paquete de 7 noches a Punta Cana pasó de $ 28.500 a $ 42.500 (49%) y otro de 10 noches en Varadero y La Habana escaló en un año de $ 26.600 a $ 45.200, siempre comparando propuestas iguales con aéreos de las mismas agencias líderes para partir en fechas similares en temporada baja.

El plan de 7 noches en Miami subió de $ 23.100 a $ 40.300 por pasajero (74%). Un tour de 7 noches por Praga, Budapest y Viena saltó de $ 39.000 a $ 68.500 en un año (75% más) y el mismo itinerario de 15 noches por España, Francia e Italia, antes a $ 56.500, vale ya $ 98.800 (75%).

En agencias admiten que, a estos valores, y en especial tras el Hot Sale (donde sus ventas cayeron frente a la edición pasada), las reservas para viajar afuera tuvieron un freno y se volcaron en parte al turismo interno.

En Despegar cuentan que sufrieron “una leve contracción en la demanda” de los destinos de afuera: “Algunos bajaron un poco y el mercado doméstico creció”, impulsado por una mayor oferta de vuelos.

“La gente -analizan- rota del destino externo al nacional, y dentro del extranjero, si el dólar sube, puede cambiar un destino por otro.” En TTS Viajes, coinciden en que “la venta de viajes se frenó en algunos sectores y en otros cambió a destinos nacionales”.

Si no resignan salir del país, afirman las agencias, ahora muchos piden planes más baratos que antes: ir más cerca, menos días, con (más) escalas o con menor categoría.

Así, de cara a las vacaciones de invierno, los destinos nacionales de nieve están recuperando turistas que habían ido a Chile en 2017, y mucha demanda de Disney y el Caribe se está derivando a Brasil y Uruguay, grafican en TTS.