Río Negro no se detiene en la prevención del cáncer de mama

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Bajo el lema “La mejor prevención es el control”, el Gobierno de Río Negro redobla su esfuerzo sobre la concientización, especialmente en este día en el que la provincia se vistió de rosa.
El Programa de Cáncer de Mama del Ministerio de Salud de Río Negro, tiene dos pilares fundamentales: la prevención y el tamizaje, es decir, la realización de mamografías. Así lo resaltaron hoy la secretaria de Relaciones Institucionales de Salud, Mercedes Iberó y el jefe del Programa de Control de Cáncer, Miguel Ledesma.

El tamizaje o mamografía se realiza en los nueve hospitales de mayor complejidad de la provincia (San Carlos de Bariloche, General Roca, Cipolletti, Viedma, San Antonio Oeste, Choele Choel, Río Colorado, Catriel y El Bolsón).

Se trata de los nosocomios que cuentan con servicio de Mamografía analógico digitalizado, y equipos técnicos fueron capacitados por el Instituto Nacional del Cáncer, lo que jerarquiza la calidad atención de estos centros.

En el futuro, desde el Programa está previsto continuar con la instalación de equipamiento de Imágenes en otros hospitales.

Estos centros de tamizaje articulan con otras especialidades: Ginecología, Mastología, Anatomía Patológica, Resonancia Magnética y Oncología para el seguimiento y tratamiento de los casos detectados.

“La recomendación es la adherencia a las pautas nacionales, la realización de una mamografía cada dos años en mujeres de entre 50 y 70 años”, destacó Ledesma.

El 80% de los casos diagnosticados, logran una remisión completa. Pese a ello aún provoca muertes todos los años, debido a que el diagnóstico se realiza de manera tardía y en un estado avanzado de la enfermedad.

Durante 2018 se realizaron en Río Negro un total de 2.408 mamografías. De ese total, 2112 se realizaron en hospitales públicos de la provincia.

El objetivo para mejorar la atención del servicio público de salud es aumentar el número de estudios realizados por año y completar los estudios en los casos que lo requieran.

En base a este objetivo está programado trabajar en los hospitales para flexibilizar la entrega de turnos y así poder aumentar los estudios realizados.

Más información

El cáncer de mama es una enfermedad causada por la multiplicación anormal de las células de la mama que forman un tumor maligno.

Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Algunas veces este proceso se descontrola formando una masa de tejido que es lo que se conoce como tumor.

Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres mayores de 50 años. Los casos hereditarios representan entre el 5 y el 10% de la totalidad.

Factores de riesgo

Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad pre-neoplásica de mama.
Antecedentes familiares de cáncer de mama.
Tratamiento previo con radioterapia dirigida al tórax.
Terapia de reemplazo hormonal.
Primera menstruación a edad temprana.
Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos.
Sobrepeso
Sedentarismo
Tabaquismo
Consumo de alcohol en proporciones mayores a las recomendadas.

Datos en la Argentina

Se estima que para el 2018 se producirán más de 21.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 31,8% de todos los cánceres entre las mujeres.
El cáncer de mama es el de mayor incidencia en mujeres, con una tasa de 73 casos por cada 100.000 mujeres.
Más del 75% de las mujeres con cáncer de mama no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad.
1% de los cánceres de mama se presenta en hombres.
El cáncer de mama es la primera causa de muerte por cáncer en mujeres argentinas.
Se producen más de 5.800 muertes por año por cáncer de mama.
Argentina, luego de Uruguay, es el país de América con la tasa de mortalidad más alta por cáncer de mama.
En el país se presenta una gran diferencia en la tasa de mortalidad entre las distintas jurisdicciones. La tasa ajustada más elevada se registró en San Luis (21 casos por cada 100.000 mujeres) y la más baja en Santiago del Estero (10,8 casos por cada 100.000 mujeres).
Medidas de prevención

Disminuir o eliminar la exposición de la mujer a factores de riesgo. La adherencia a estilos de vida saludable es una forma de actuar de modo preventivo: realizar actividad física, evitar el consumo de grasas, no fumar, moderar el consumo de alcohol.
Realizarse una mamografía entre los 50 y 70 años con una frecuencia de 1 cada 2 años. La tasa media de edad, en la aparición de casos es a los 56 años. Con la mamografía es posible detectar el cáncer de mama cuando todavía la lesión no es palpable, por lo cual, es posible recurrir a mejores posibilidades de cura, con tratamientos menos agresivos.
Realiza un examen clínico de las mamas como complemento del examen de salud general, ya sea durante una consulta clínica o ginecológica de rutina; y que sea realizado por un profesional entrenado.
A las mujeres que asisten a la consulta médica o ginecológica se les deben examinar las mamas: inspeccionar las mamas y pezones y revisar debajo de sus brazos (las axilas) para ver si hay anomalías.
Además, el examen clínico mamario debe ser efectuado a toda paciente que acude a la consulta por presentar signos o síntomas sugestivos de patología mamaria.
Una técnica muy difundida para la detección temprana del cáncer de mama es el llamado “autoexamen”, que consiste en que una mujer se revise las mamas buscando alteraciones (bultos sensibles al tacto, cambios físicos). A primera vista, el autoexamen puede parecer un método simple, sin costo y al alcance de cualquier mujer. Sin embargo dado que no sirve para la detección temprana, no reduce el impacto en la mortalidad.
Esto no significa que las mujeres no deban prestar atención a sus mamas. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, esta práctica empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud y puede ser es útil para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo pero no como método de tamizaje. Lo recomendable es realizarla a posteriori del periodo menstrual, dado que la carga hormonal puede modificar la glándula.
Es importante que las mujeres conozcan cuál es la fisonomía de sus mamas de forma tal de estar atentas a cualquier cambio que pudiera significar una alerta que requiera la visita al médico: bulto palpable, cambios en la textura o enrojecimiento de la piel de las mamas, cambios en la textura y forma del pezón, secreción o sangrado por pezón.
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