Mauro recuerda a su mamá a 17 años del segundo triple femicidio

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Era el 23 de mayo del 2002 cuando ocurrió la masacre del laboratorio en Cipolletti, uno de los actos criminales más aberrantes de la Patagonia, que todavía sigue impune.
Mauro Cejas es hijo de una de las víctimas, Carmen Marcovecchio. En en aquel momento él  tenía 7 y hoy con 26 años está finalizando su carrera de Economía en Buenos Aires estudiando junto a su hermana Lara. Su papá Ricardo Cejas y esposo de quien en vida era Carmen, gestionó el doble apellido para sus hijos. «Quería que su madre, fuera recordada por siempre.»
Por eso, tanto Mauro como Lara, tiene luego del segundo triple femicidio como apellido, Cejas Marcovecchio.
«Nunca se supo más nada. Se detuvo y juzgó a David Sandoval. Luego su proceso judicial fue impugnado y se lo volvió a juzgar pero la Corte Suprema de Justicia marcó un precedente y dio visto bueno a la defensa de Omar Eves Tejeda, abogado de Roca. No se puede volver a juzgar a una persona por el mismo hecho.
Entre varios conceptos vertidos a «Charlas con Justicia» de LU19 dijo que «quienes integran la justicia están más preocupados en permanecer en sus lugares que en resolver casos tan importantes como el de mi mamá y las demás víctimas».
Agrego que «le gustaría que su mamá estuviera viva para que pueda comprobar que cada 3 de Junio se sale a la calle por NI una MENOS».