Falleció Libertador Argentino Aranea, el ermitaño del Collón Cura

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Se conoció la triste noticia, que cerca del mediodía de este martes, falleció Libertador Aranea, quien estaba desde hace unos meses internado en un hospital en Cutral Co, lejos del lugar que él había elegido para vivir, en un muy solitario final.

Llegó el día menos pensado ni esperado para mucha gente que conoció al “ermitaño del Collón Cura”. Muchas personas que se reunieron a través de Facebook y que lo asistían cuando pasaban por su humilde morada. O que en sus últimos meses de vida se acercaron al hospital de Piedra del Águila primero y al de Cutral Co después, para visitarlo y acompañarlo.

Durante unas tres décadas, Libertador Argentino Aranea vivió a un costado de la Ruta 237, en la zona del Collón Cura, y se transformó en un personaje para la región, al que una inmensa cantidad de automovilistas solidarios que pasaban, ayudan con ropa o comida.

Muchas historias se tejieron en torno al porqué eligió vivir allí, pero la única cierta es que fue muchos años puestero en una estancia y luego se quiso alejar de su familia y vivir en ese inhóspito lugar, con todo lo que eso implica: la intemperie, el crudo invierno, los calurosos veranos y la falta de provisiones y servicios de todo tipo.

De su familia, solo se sabe que tiene un hermano en Dina Huapi, una hermana en Viedma y una sobrina que sería funcionaria en Piedra del Águila. Varias veces lo quisieron llevar a vivir con ellos, pero Argentino siempre se volvía.

Se hizo una limpieza general del lugar, aprovechando que llevarían a Libertador Argentino al hospital de Piedra del Águila a hacerse unos chequeos médicos. Su vivienda estaba rodeada de ratas, basura y desechos, que hace mucho tiempo estaban allí pudriéndose. Por lo que el lugar cambió notoriamente.

Sin embargo, Argentino nunca volvió a su lugar en el mundo. Estuvo un tiempo internado en el hospital de Piedra del Águila y hace tres meses fue derivado a un nosocomio en Cutral Co. Allí pasó su último tiempo de vida, sólo y sufriendo.

Sólo lo acompañaron los amigos de Facebook que lo visitaron hasta el último día y comunicaban los partes médicos. Ninguno era alentador. Tenía una desnutrición notable, problema óseos y una fuerte infección urinaria.

Este martes se conoció la triste noticia y esos mismos amigos, encabezados por Gustavo Molia, agradecieron a todos los que de lejos o de cerca pudieron ayudar. El propio Molia está gestionando, con la autorización de algunos familiares, para que las cenizas de Argentino sean arrojadas en el lugar que el eligió para vivir en el kilómetro 1508 de la ruta 237 en la bajada del Collón Cura.