Como cada 2 de abril se recuerda la Guerra por las Islas Malvinas, un hecho que dejó sus marcas en el Director Técnico Omar De Felippe. En diferentes ocasiones, el técnico rememoró aquellos días de 1982 donde la Clase 1962 dejó un legado signado por la defensa de la Patria en el conflicto bélico del Atlántico Sur con el Reino Unido. Un reconto de las expresiones repetidas en el pasado y calcadas durante su última estadía como técnico (fue en Newell’s Old Boys de Rosario) y que resultan imborrables en el tiempo presente y futuro.

De Felippe recordó  como participó en la guerra: “Me tocó entrar en combate los últimos días. Por la cantidad de heridos y chicos muertos tuvimos que retirarnos. Después de la rendición, fue un caos volver. Muchos chicos murieron por la confusión de no saber qué estaba pasando. Posiblemente algunos argentinos hayan lastimado a otros”.

“Fui a la guerra convencido de que podíamos ganarla. Nosotros estábamos apartados de todas las cuestiones políticas, lo que yo viví no se lo deseo a nadie. Si hoy me decís que vayamos a Malvinas a recuperarlas, te contesto que es una locura”, agregó el DT.

El también, ex entrenador  de Vélez, contó como fueron sus días tras la guerra: “A la semana que volví de Malvinas, Huracán me concentra para jugar en Primera, el fútbol me salvó la vida. Mis compañeros me ayudaron a contar lo qué pasó, algo que quizá otros ex combatientes no tuvieron”.

De Felippe contó en primera persona cómo fue el trato que recibieron los ex combatientes: “Yo no culpo a la sociedad por el trato que recibimos, nadie le enseñó a la gente cómo contenernos».

El entrenador contó sus vivencias en las islas: «No sé si alguna vez maté a alguien, recién cuando volví me puse a pensar que fui capaz. Te preparan para entender que sos vos o el enemigo de ese momento. Para mi los ingleses ya no son enemigos, pero tampoco me interesa ir a conocer su país. En cambio sí tengo en mente volver en algún día a Malvinas”.

«Cuando volví de la guerra tuve un proceso en el que no quería hablar del tema. Estuve como 7 años así. Hay cosas que no valen la pena contar. Yo no me echo en cara nada. Pasamos cosas muy fuertes y hay que tener en cuenta cómo lo vivió cada uno. Te doy un ejemplo: pasaron 37 años y mi mamá nunca me preguntó nada de la guerra. Nada. No quiso saber nunca», sentenció el DT.