En este momento estás viendo Crisis en Textilana: Suspenden a casi 200 trabajadores por caída de ventas y problemas económicos

Crisis en Textilana: Suspenden a casi 200 trabajadores por caída de ventas y problemas económicos

  • Categoría de la entrada:Nacionales

La emblemática empresa Textilana, uno de los principales fabricantes de ropa de punto de Argentina y responsable de la reconocida marca Mauro Sergio, enfrenta una profunda crisis económica. La compañía decidió suspender a 170 empleados de su planta en Mar del Plata, lo que representa aproximadamente el 70% de su personal. La medida, tomada tras una audiencia en el Ministerio de Trabajo, se extenderá hasta marzo de 2026, aunque la duración original de la suspensión era de seis meses y se logró reducir a cuatro.

La suspensión de los trabajadores, que comenzó el lunes 16 de noviembre, responde a la caída de las ventas y los problemas económicos que atraviesa la fábrica. Según el testimonio de los representantes de los empleados, la decisión fue aceptada por los trabajadores, quienes, aunque temerosos por la incertidumbre laboral, decidieron tomar la medida ante el riesgo de un cierre total de la empresa. “Prefieren lo poco que te dan por miedo a perder el trabajo”, comentó uno de los representantes sindicales, haciendo eco de la difícil situación por la que atraviesan.

Situación dramática para los trabajadores

El dirigente sindical, Galván, relató que algunos de los 170 trabajadores suspendidos tienen hasta 40 años de antigüedad, y comparó la situación actual con tiempos pasados, cuando la fábrica contaba con más de 1200 empleados. “Hoy quedan solo 240”, lamentó. En los mejores tiempos, los camiones salían de la fábrica constantemente, pero en la actualidad, las ventas han caído drásticamente, lo que ha llevado a la empresa a tomar decisiones extremas.

Impacto de la crisis económica y las importaciones

Los empleados y representantes de Textilana señalan que la crisis en la empresa se ve agravada por factores económicos y políticos, en especial por la escasez de ventas y el impacto de las importaciones que afectan la competitividad de la industria local. “El Gobierno está destruyendo la industria textil”, aseguró Galván, quien también expresó su frustración con la falta de apoyo a las fábricas nacionales.