El Ministerio de Seguridad y Justicia, a través de la Subsecretaría de Articulación de Políticas y en coordinación con el Instituto de Asistencia a Presos y Liberados (IAPL), alcanzó un nuevo objetivo dentro de su planificación anual: la finalización del 4° y 6° Dispositivo de Intervención del Programa Masculinidad y Violencia, desarrollados en Viedma y San Carlos de Bariloche.
Estos espacios grupales se implementan bajo la Metodología de Procesos Correctores Comunitarios (Pro.CC), una herramienta diseñada para abordar la violencia de género desde su raíz estructural: las prácticas y roles masculinos tradicionales.
Durante varias semanas, los participantes asistieron a encuentros intensivos coordinados por profesionales especializados. En Viedma, el dispositivo estuvo a cargo de Agostina Bravo y Marco Llanquitru, mientras que en Bariloche fue coordinado por Lorena Nicole y Celina Devoto.
La propuesta apunta a promover la deconstrucción de nociones hegemónicas de masculinidad, impulsando una reflexión crítica y profunda acerca de cómo los roles de género y las dinámicas de poder influyen en la reproducción de conductas violentas.
Este tipo de intervenciones constituye una herramienta central en las políticas de prevención de la violencia y en la construcción de vínculos más igualitarios.