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Un clima tenso en la jura de diputados: cánticos cruzados y choques políticos con Milei como espectador

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La sesión preparatoria en la Cámara de Diputados estuvo marcada por un clima de cancha: cánticos, abucheos, ovaciones y cruces permanentes entre los distintos sectores políticos. Con el presidente Javier Milei como espectador activo desde el palco, la jura de los legisladores electos derivó en un duelo de hinchadas que acompañó cada intervención. La presencia del mandatario, junto a Karina Milei y al jefe de Gabinete Manuel Adorni, desató una fuerte ovación de parte de los libertarios que coparon las gradas del recinto.

El fuego cruzado comenzó cuando el diputado de Unión por la Patria y ex combatiente de Malvinas, Aldo Leiva, levantó la vista hacia el palco presidencial y lanzó el tradicional “la Patria no se vende”. La respuesta libertaria fue inmediata con abucheos y un ensordecedor “¡Presidente!”. Milei devolvió el gesto levantando los brazos y arengando a su sector, en una escena más cercana a un estadio que a la formalidad parlamentaria. Desde allí, las consignas se mezclaron: kirchnerismo e izquierda insistieron con “la Patria no se vende”, mientras los libertarios replicaron con el grito de “¡Libertad!”.

Los primeros en jurar fueron los referentes del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño y Romina del Plá, quienes lo hicieron en medio de silbidos constantes. Ambos sumaron definiciones políticas en sus juramentos y se cruzaron con legisladores libertarios, entre ellos Lilia Lemoine, que respondió con gestos y comentarios desde su banca. Del Caño también apuntó contra Patricia Bullrich por su accionar como ministra de Seguridad, provocando nuevas reacciones desde la bancada oficialista. Las tensiones crecieron además cuando diputados de Unión por la Patria juraron “por la libertad de Cristina”, obteniendo una reprobación inmediata.

Las intervenciones siguieron generando malestar entre los libertarios, que reclamaban limitar las juras a la formalidad. El mendocino Álvaro Martínez incluso exigió a la presidencia de la sesión que frenara los discursos, aunque el pedido perdió fuerza cuando su correligionario Luis Petri también eligió sumar definiciones políticas en su propio juramento. Con la tensión a flor de piel, la jornada dejó expuesta la paridad de fuerzas y el clima encendido que marcará el inicio del nuevo período parlamentario.