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De Putin a Sánchez: las reacciones internacionales tras la caída de Nicolás Maduro

Mandatarios de América Latina rechazaron la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, mientras que desde Europa se multiplicaron los llamados a la moderación y al respeto del derecho internacional. Rusia calificó el operativo como un “acto de agresión armada”.

La operación militar de Estados Unidos en Venezuela que, según el presidente Donald Trump, culminó con la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, provocó un fuerte impacto en la comunidad internacional y generó reacciones inmediatas en América Latina, Europa, Asia y Medio Oriente.

En las últimas horas se pronunciaron gobiernos de la región como Brasil, México, Colombia y Chile, así como potencias internacionales entre ellas Rusia, Irán, Cuba y varios países europeos.


Fuerte rechazo en América Latina

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció que “los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente han traspasado una línea inaceptable”.

“Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, afirmó Lula, quien pidió una respuesta firme de las Naciones Unidas.

El mandatario brasileño advirtió que la violación del derecho internacional “es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad”.

En Colombia, el presidente Gustavo Petro ordenó el despliegue de tropas y de ayuda humanitaria en la frontera ante la posibilidad de un ingreso masivo de refugiados venezolanos. Además, rechazó la intervención militar y anunció que, como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, buscará convocar a ese organismo.

“Sin soberanía no hay nación”, sostuvo Petro, al defender el principio de autodeterminación de los pueblos.

México también condenó la intervención. En un comunicado oficial, el gobierno de Claudia Sheinbaum llamó a respetar la Carta de las Naciones Unidas y a cesar “cualquier acto de agresión contra el gobierno y el pueblo venezolano”, subrayando que América Latina y el Caribe deben seguir siendo una “zona de paz”.

Por su parte, el presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó su preocupación por la operación militar y reiteró la adhesión de su país a los principios de no intervención, solución pacífica de controversias y respeto a la integridad territorial.


Apoyos aislados en la región

A contramano de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, Argentina y Ecuador expresaron su respaldo a la intervención estadounidense.

El presidente ecuatoriano Daniel Noboa afirmó que “a todos los criminales narcochavistas les llega su hora” y llamó a la oposición venezolana a avanzar en la recuperación del país, asegurando que Ecuador será un aliado en ese proceso.


Irán, Rusia y Cuba salen en defensa de Maduro

El gobierno de Irán condenó “firmemente el ataque militar estadounidense” y denunció una “flagrante violación de la soberanía nacional y de la integridad territorial de Venezuela”.

Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó la operación como un acto de “terrorismo de Estado” y reclamó una reacción urgente de la comunidad internacional frente al “criminal ataque” de Estados Unidos.

Rusia fue uno de los países más duros en su respuesta. El Ministerio de Relaciones Exteriores calificó la ofensiva como un “acto de agresión armada” y exigió una aclaración inmediata sobre el paradero de Maduro y de su esposa.

“Estamos extremadamente alarmados por los informes de que el presidente venezolano y su esposa fueron sacados por la fuerza del país”, señaló la diplomacia rusa en un comunicado.


Europa pide moderación y desescalada

Desde Europa, las reacciones fueron más moderadas. La Unión Europea, a través de su alta representante de Exteriores, Kaja Kallas, llamó “a la moderación” y reiteró que, aunque la UE considera que Maduro carece de legitimidad, cualquier acción debe respetar el derecho internacional y la Carta de la ONU.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reclamó una “desescalada inmediata” y aseguró que España realiza un seguimiento exhaustivo de la situación para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en Venezuela.

Alemania e Italia también expresaron su preocupación. Berlín afirmó estar “siguiendo muy de cerca” los acontecimientos, mientras que la oficina de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, informó que se están realizando gestiones para recabar información sobre los ciudadanos italianos en el país sudamericano.