La multinacional estadounidense Lamb Weston, una de las principales productoras de papas fritas congeladas del mundo, anunció el cierre de su planta ubicada en Munro, provincia de Buenos Aires, y la desvinculación de alrededor de 100 empleados. La decisión forma parte de una reorganización global de su red industrial y no implica la salida de la empresa del país.
La compañía confirmó que centralizará toda su producción en la Argentina en su planta del Parque Industrial de Mar del Plata, donde el año pasado concretó una inversión superior a los 320 millones de dólares para montar la fábrica más grande de la firma en el continente. Desde allí, Lamb Weston exporta entre el 80 y el 85% de su producción a distintos mercados de América latina y el Caribe, mientras que en el mercado interno abastece principalmente a restaurantes y mayoristas.
Según explicó la empresa, la elección de Mar del Plata responde a la cercanía con las principales zonas productoras de papa del país —especialmente Balcarce, Mar del Plata y Tandil— y a la proximidad con el puerto, ubicado a menos de 16 kilómetros de la planta, lo que reduce costos logísticos para la exportación. En ese marco, la firma también anunció una reducción temporal de una línea productiva en los Países Bajos.
El cierre de la planta de Munro se suma a otros casos recientes de retracción industrial en el país. En los últimos meses, empresas como SKF, Whirlpool y Granja Tres Arroyos avanzaron con cierres o reestructuraciones de fábricas, en un contexto marcado por la caída del consumo, la pérdida de competitividad y la búsqueda de mayor eficiencia operativa.