En medio de sus vacaciones en Mar del Plata y con la investigación que avanza sobre la supuesta corrupción en la AFA y en sus dirigentes, el presidente Claudio Chiqui Tapia se desligó del escándalo que involucra al fútbol argentino y aseguró que todo es una difamación mediática. “Son dos realidades distintas, la de los medios y la de la gente”, aseguró desde uno de los balnearios de Punta Mogotes.
“No le doy bola a lo otro, es lo mediático”, subrayó en una charla con La Nación, cuando la causa que investiga la corrupción en las finanzas de la AFA salpica cada vez más a los dirigentes.
Al ser consultado sobre cómo lleva este momento de escándalos con los números de la entidad que preside, Tapia dijo estar “tranquilo”. “No estoy imputado”, argumentó y remarcó que “con lo otro no pasa nada”, sobre la causa que lo tiene en el centro de la escena junto al tesorero Pablo Toviggino y a Javier Faroni sobre desvío de fondos y pagos sin justificar .
Tapia destacó además la popularidad que tiene con la gente a partir de la obtención de la Selección Argentina de la Copa del Mundo en Qatar 2022. “Esta es la verdad”, aseguró cuando detalló que los hinchas le piden insistentemente autógrafos y fotos cada vez que lo ven. Y hasta llegó a deslizar: “Me duelen las piernas de pararme y sentarme por las fotos, tengo las rodillas a la miseria”.
Eludiendo una vez más las acusaciones que lo marcan como cabeza de una organización que desvió ingresos de la entidad, Tapia afirmó: Lo único que me preocupaba siempre era la familia, pero los pibes ya están grandes”.
Tapia comentó que durante sus vacaciones cuando sale a comer la gente le pide “ir por la cuarta” estrella mundial de la Selección Argentina en el certamen que se llevará a cabo este año en Estados Unidos, México y Canadá.
“A donde voy es igual”, aseveró “Chiqui” al requerimiento constante que tiene de parte de los hinchas argentinos.