El Directorio de Nucleoeléctrica Argentina resolvió apartar de manera preventiva a dos altos funcionarios designados por el presidente de la empresa, Demián Reidel, tras una denuncia interna por presuntos sobreprecios en una licitación del servicio de limpieza de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse. La decisión se tomó en medio de fuertes tensiones internas y mientras avanza un proceso de investigación administrativa.
Según trascendió, la medida alcanzó al gerente general Marcelo Famá y al gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, luego de una presentación del Comité de Integridad de la compañía que advirtió posibles irregularidades en el proceso licitatorio. El Directorio argumentó que el apartamiento busca garantizar la continuidad operativa y asegurar una investigación “transparente y sin condicionamientos”, en una empresa estratégica que depende del Estado nacional.
El conflicto expuso una profunda interna dentro de Nucleoeléctrica, donde conviven cuadros técnicos de larga trayectoria con funcionarios incorporados en los últimos años. En la votación, el Directorio resolvió designar de manera transitoria a Fernando Monserrat al frente de la Gerencia General, una definición que se impuso por mayoría y que derivó en un tenso cierre de la reunión, con el retiro anticipado de Reidel y otro de los directores.
Las denuncias apuntan a presuntas maniobras que habrían dejado fuera a varios oferentes y a precios sensiblemente superiores a valores de referencia, lo que vuelve a colocar al gobierno nacional de Javier Milei en el centro de la escena por un nuevo episodio de posibles hechos de corrupción, esta vez en una empresa pública clave del sector energético y con funcionarios cercanos a su conducción política.