A los 84 años y tras haber accedido meses atrás a la prisión domiciliaria, murió Raúl Guglielminetti, uno de los represores condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar. Había recibido la pena de prisión perpetua en 2010 por su participación directa en secuestros, torturas y privaciones ilegales de la libertad.
Conocido por el alias “Mayor Guastavino”, su fallecimiento fue confirmado por la agrupación HIJOS Capital, que lo informó a través de un mensaje en redes sociales. Desde la organización recordaron que Guglielminetti nunca aportó información sobre el destino de las personas desaparecidas, reafirmando las consignas de memoria, verdad y justicia.
Guglielminetti fue condenado por su accionar en el centro clandestino de detención Automotores Orletti, donde se acreditaron decenas de casos de secuestros y tormentos, y también por hechos cometidos en el circuito represivo conocido como “ABO” y en el centro clandestino La Escuelita, en el Batallón de Ingenieros 188. Entre sus víctimas se encuentra el maestro Orlando Balbo, quien sobrevivió a las torturas pero quedó sordo como consecuencia de los tormentos sufridos.
Durante años, el represor se hizo pasar por periodista deportivo y locutor, incluso desempeñándose en medios de Neuquén. Su trayectoria criminal comenzó a quedar al descubierto con el avance de las investigaciones judiciales y, tras décadas de impunidad, fue detenido en 2006. Desde entonces acumuló varias condenas por delitos de lesa humanidad, hasta su muerte ocurrida este miércoles.