La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó este martes su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno nacional dispusiera, mediante el Decreto 81/2026, el traslado del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. La decisión, firmada por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, general Carlos Presti, establece que la histórica pieza dejará el museo del Parque Lezama para quedar bajo la guarda y custodia de los Granaderos en la Ciudad de Buenos Aires.
En declaraciones al diario Clarín, Rodríguez Aguilar cuestionó la medida al señalar que se basa en “una interpretación muy original” del proceso de donación del sable. La exfuncionaria recordó antecedentes históricos de disputas en torno a la pieza y sostuvo que “este conflicto no es nuevo en la Nación”, vinculándolo a los “sectarismos extremos” que atraviesan a la sociedad argentina desde el siglo XIX.
La salida de la directora se da en un clima de fuerte tensión política y cultural. En los últimos días hubo múltiples reacciones en redes sociales y, según denunciaron trabajadores del museo, se registró incluso la irrupción de jóvenes que se identificaron como libertarios para exigir de manera airada el traslado del sable al regimiento, con consignas ligadas a gestiones anteriores.
El Gobierno nacional remarcó que el sable corvo “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina” y es uno de los símbolos más representativos de la independencia y la soberanía. La entrega formal de la pieza está prevista para este sábado en el Campo de Gloria, en San Lorenzo, Santa Fe, en una ceremonia que vuelve a poner en el centro del debate público a una de las reliquias más emblemáticas de la historia argentina.