La distribuidora eléctrica EdERSA anunció un amplio plan de obras y acciones en Cipolletti y Fernández Oro con el objetivo de aumentar la capacidad de abastecimiento y reducir los cortes de servicio ante temporales de viento y lluvias intensas, como el registrado en las últimas horas, con ráfagas superiores a los 90 km/h.
La empresa informó que destinará una inversión cercana a los 4.900 millones de pesos para la construcción de nuevos tendidos de media tensión con conductores aislados, buscando mejorar la calidad y previsibilidad del servicio eléctrico en la región del Alto Valle.
El gerente de Operaciones y Planificación de EdERSA, José Cainelli, explicó que los temporales generan contingencias principalmente por la intensidad de los fenómenos climáticos y la geografía del Valle, con alta presencia de vegetación. “Vamos a continuar realizando obras y un ambicioso plan de poda preventiva, con foco en las zonas más críticas de ambas ciudades”, señaló.
Nuevo alimentador y mejoras en la red
Entre las principales obras, la empresa anunció la puesta en servicio de un nuevo alimentador troncal para Cipolletti, denominado “Santa Cruz”, que permitirá abastecer gran parte de la zona norte de la ciudad y aliviar la demanda en sectores como la calle Juan Domingo Perón, La Falda y áreas aledañas.
Cainelli destacó que se trata de una de las obras eléctricas más esperadas para la ciudad, ya que permitirá optimizar la operación de las redes de media tensión y sumar alternativas de abastecimiento tanto para Cipolletti como para Fernández Oro.
Además, EdERSA inició la construcción de dos nuevos alimentadores de 13,2 kV que abastecerán a los barrios ubicados al sur de la ruta provincial 65 en ambas localidades. Estas redes, vinculadas a la central hidráulica de El 30, habían sido severamente dañadas por el tornado que afectó a la región hace poco más de un año. La empresa estimó que los nuevos sistemas estarán operativos en unos cinco meses.
Refuerzo de la poda preventiva
Otro eje central del plan será la intensificación de las tareas de poda preventiva, considerada clave para evitar cortes durante temporales. Cainelli explicó que la vegetación cercana a las líneas eléctricas representa uno de los principales factores de riesgo y remarcó la necesidad de coordinación con municipios y propietarios privados para realizar las intervenciones.
Por estas horas, equipos técnicos de la distribuidora recorren las zonas más críticas para definir prioridades y reforzar las tareas de mantenimiento, con el objetivo de reducir contingencias y mejorar la confiabilidad del servicio eléctrico en la región.