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Detectan huevos del mosquito transmisor del dengue en cuatro barrios de Cipolletti

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Agentes sanitarios hallaron presencia de huevos y larvas de Aedes aegypti en Manzanar y Capellán, y reforzaron controles en Santa Clara y Don Bosco. Desde Salud aclararon que no hay circulación viral, pero intensifican la vigilancia y piden extremar medidas preventivas.

Un operativo de vigilancia sanitaria realizado en la ciudad de Cipolletti confirmó la presencia de huevos y larvas del mosquito Aedes aegypti, vector transmisor del dengue, en distintos puntos de la ciudad. El hallazgo se produjo en los barrios Manzanar y Capellán, mientras que también se desplegaron controles en Santa Clara y Don Bosco, donde funcionan sensores de monitoreo.

En diálogo con este medio, Darío Sánchez, médico veterinario del área de Salud Ambiental del Ministerio de Salud de Río Negro, explicó que el programa de vigilancia del mosquito funciona en la provincia desde 2009 y que los sensores detectan la presencia de huevos, lo que indica que el insecto “se ha instalado, se está reproduciendo y tiene criaderos activos en la zona”.

Sánchez remarcó que la detección del vector no implica la existencia de casos de dengue. “Son dos cosas diferentes. Una es la presencia del mosquito y otra es la circulación viral. Hasta el momento no tenemos circulación viral en Cipolletti”, aclaró.

Más de 300 domicilios relevados

Durante el operativo se visitaron alrededor de 305 viviendas, aunque en 40 se permitió el ingreso de los equipos sanitarios. En cinco o seis de esos domicilios se confirmó la presencia de larvas, es decir, criaderos activos.

El especialista detalló que cualquier recipiente que acumule agua puede convertirse en un criadero: neumáticos en desuso, baldes, cacharros, macetas e incluso piletas sin mantenimiento. “Con estos días de mucho calor, en siete días el mosquito puede completar su ciclo y convertirse en adulto”, explicó.

El Aedes aegypti es un mosquito de color negro con pequeñas manchas blancas en las patas. Tiene un radio de vuelo limitado —entre 100 y 150 metros desde donde nace—, pero si no se controla puede expandirse progresivamente, avanzando manzana tras manzana y barrio tras barrio. En Argentina, el mosquito reingresó en 1982 y desde entonces avanzó desde el norte del país hasta llegar a la Patagonia.

Prevención antes que fumigación

Tras la detección, el Ministerio de Salud reforzó la búsqueda activa de criaderos y continúa con la vigilancia epidemiológica tanto del vector como de posibles casos compatibles con la enfermedad en centros de salud.

Sánchez subrayó que la principal herramienta de prevención no es la fumigación, sino la eliminación de recipientes con agua acumulada. “La fumigación solo mata al mosquito adulto y requiere una concentración muy precisa. Además, ya hay registros de resistencia. Si eliminamos los recipientes con agua, estamos actuando sobre tres de las cuatro etapas del ciclo biológico —huevo, larva y pupa— sin usar venenos y de manera mucho más efectiva”, sostuvo.

Desde Salud recomiendan:

  • Vaciar y dar vuelta recipientes que acumulen agua.
  • Limpiar y cepillar piletas y tanques.
  • Desechar objetos en desuso que puedan juntar agua.
  • Mantener patios y jardines ordenados.

En caso de identificar un mosquito con las características del Aedes aegypti, se puede tomar una fotografía y avisar al hospital o centro de salud más cercano, que dará intervención al área de Salud Ambiental.

Por ahora, la ciudad no registra casos de dengue, pero la presencia del vector en distintos barrios enciende una señal de alerta que requiere compromiso comunitario para evitar su propagación.