La Confederación General del Trabajo (CGT) ofreció este miércoles una conferencia de prensa en su sede de Azopardo para ultimar los detalles del paro general convocado contra la reforma laboral del gobierno de Javier Milei.
Durante el encuentro, encabezado por el triunvirato y autoridades del consejo directivo, se ratificó la postura de la central: “Nos oponemos a la reforma laboral porque es inconstitucional”, ya que, según los dirigentes, vulnera derechos adquiridos básicos.
Antes de los anuncios logísticos, el secretario de Prensa, Jorge Sola, expresó su solidaridad con los trabajadores de FATE tras el cierre definitivo de la fábrica de neumáticos.
Uno de los temas más polémicos fue la presencia en las calles. Tras fuertes críticas de sectores de izquierda y gremios combativos, la CGT resolvió otorgar libertad de acción a los sindicatos que quieran movilizarse, mientras que el Frente de Sindicatos Unidos, que reúne gremios de la CGT y de las dos CTA, ya confirmó que marchará hacia el Congreso durante la jornada del jueves.
En el caso de los colectivos, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), bajo la conducción de Roberto Fernández, ratificó su acompañamiento tras gestiones directas durante el fin de semana. “Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida”, expresó el dirigente sindical, lo que a priori que garantiza la interrupción de los servicios de colectivos urbanos y de larga distancia en todo el país.
La UTA mantiene desde hace más de diez años una estrategia independiente frente a la central obrera. El sindicato se caracterizó por tomar distancia incluso en situaciones en las que el resto de la CGT impulsaba paros generales, al priorizar acuerdos con gobiernos de distintos signos políticos. Antes de definir el paro, distintos actores del sector sindical sostienen que la organización acompañará la medida. Esta expectativa genera dudas, dada la historia reciente de la entidad.
Sin embargo, habrá que esperar a lo que ocurre con una vasta cantidad de colectivos que no responden al liderazgo de Fernández. El gremio enfrenta una disputa interna de alta intensidad desde hace años. La gran mayoría de los choferes de colectivos que forman parte de la empresa Doscientos Ocho Transporte Automotor (DOTA) recién resolverán este miércoles en distintas asambleas si se adhieren al paro general que dispuso la CGT. En otros conflictos, este sector tomó distancia de lo que resolvía la conducción sindical.