Instituto de Córdoba venció agónicamente 2-1 a Atlético Tucumán, en un duelo disputado en el estadio Mario Alberto Kempes, donde la Gloria hizo las veces de local, en la continuidad de la sexta fecha del Torneo Apertura.
El duelo arrancó con cierta intensidad, donde el anfitrión pretendía erigirse en protagonista. Sin embargo, poco más tarde la lupa recayó sobre Fernando Espinoza, el árbitro del partido que terminó cobrando un penal polémico a favor de los cordobeses por un agarrón (por lo menos compartido) entre Di Plácido y Mosevich.
Tras varias protestas de los jugadores visitantes, el arquero Ingolotti no sólo fue amonestado por la decisión arbitral sino que tampoco pudo con la ejecución desde los doce pasos a cargo de Alex Luna, que de esta manera puso arriba a Instituto.
A partir de entonces, el juego se desvirtuó, práçticamente no hubo llegadas a los arcos y entonces el conjunto de Diego Flores terminó la primera parte con una exigua ventaja.
De vuelta de los vestuarios, todo Instituto se durmió, Tesuri avanzó por el centro y filtró un mágnífico pase entre líneas para la entrada de Gabriel Abeldaño, quien sometió al arquero Roffo y marcó la igualdad para su equipo.
Con el juego empardado, el nerviosismo se apoderó de los cordobeses, algo que no pasó desapercibido para la visita, que aprovechó para hacer temblar un poste por intermedio del ingresado Godoy.
El gol sobre el final de Giuliano Cerato le dio tranquilidad y los sufridos tres puntos al conjunto cordobés.