El Senado de la Nación aprobó este viernes la reforma del Régimen Penal Juvenil y estableció la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La iniciativa fue sancionada con 44 votos afirmativos y 27 negativos, en el marco del período de sesiones extraordinarias.
De esta manera, el oficialismo logró avanzar con uno de los proyectos centrales en materia de política criminal. Durante el debate, la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, pidió un minuto de silencio por las víctimas de hechos de inseguridad.
Argumentos del oficialismo
Desde La Libertad Avanza sostuvieron que en los últimos años aumentó la participación de menores de entre 12 y 15 años en delitos graves, lo que —según afirmaron— genera una sensación de impunidad. También señalaron que muchas organizaciones delictivas utilizan a menores porque no pueden ser procesados penalmente bajo el régimen vigente.
El proyecto original proponía fijar la punibilidad en los 13 años, pero tras negociaciones parlamentarias con bloques dialoguistas se acordó establecerla en 14 para garantizar los votos necesarios.
Comparación regional y actualización normativa
El oficialismo argumentó además que la legislación vigente data de 1980 y que resulta necesario contar con un marco legal actualizado. En la región, países como Bolivia, Chile, Colombia, Paraguay, Perú, Venezuela y República Dominicana fijan la edad de imputabilidad en 14 años, mientras que Brasil, Ecuador, Costa Rica, El Salvador y Panamá la establecen en 12.
En esos casos, el tratamiento penal juvenil contempla medidas socioeducativas orientadas a la reinserción social.
La reforma abre ahora un nuevo escenario en el debate sobre seguridad, justicia juvenil y políticas de prevención del delito en Argentina.