El intendente Rodrigo Buteler confirmó que el municipio avanza con la demolición de viviendas abandonadas utilizadas para la delincuencia. El último operativo se realizó en el barrio Manuel Belgrano, a pocas cuadras del centro, tras reiteradas denuncias de vecinos.
La Municipalidad de Cipolletti llevó adelante una nueva demolición de un presunto “aguantadero”, una vivienda abandonada que era utilizada como refugio para la comisión de delitos. El operativo se realizó en una propiedad ubicada sobre calle Reconquista al 300, en el barrio Manuel Belgrano, a pocas cuadras del centro de la ciudad.
En diálogo con el móvil de LU19 AM 690, el intendente Rodrigo Buteler explicó que el lugar llevaba varios años sin habitantes estables y se había convertido en un punto de consumo de drogas, ocultamiento de objetos robados y refugio para personas que cometían delitos en la zona.
“Era una propiedad que quedó abandonada hace varios años y automáticamente se transformó en un aguantadero. Entraba y salía gente a drogarse, vender cosas robadas o esconderlas. Además estaba en peligro de derrumbe”, señaló el jefe comunal.

Según detalló, el municipio logró ubicar a uno de los herederos del inmueble, quien autorizó la intervención. La demolición se realizó a costa del propietario y, de esta manera, se busca devolver el terreno a sus dueños y recuperar la tranquilidad del barrio.
Buteler destacó que la decisión se tomó tras reiteradas denuncias de vecinos, quienes advertían sobre movimientos sospechosos y hechos delictivos vinculados al lugar. “Lo importante es devolverle la tranquilidad al barrio. Los vecinos estaban cansados de llamar todos los días por lo que pasaba en esta propiedad”, sostuvo.

El intendente indicó además que este tipo de intervenciones forman parte de una política sostenida del municipio para eliminar estos espacios utilizados por la delincuencia. Si bien no precisó el número exacto, estimó que ya se realizaron alrededor de treinta demoliciones desde que comenzó el programa.
“Para entrar en una propiedad privada es muy complejo. Se necesita trabajo con la Fiscalía, la Policía de Río Negro y una decisión política fuerte para poder avanzar”, explicó.
Buteler también aclaró que las personas que utilizaban este lugar no estaban en situación de calle. “Nosotros tenemos relevadas a las personas que no tienen dónde dormir y trabajamos desde Desarrollo Social para acompañarlas. Acá no era ese caso: eran personas que tienen casa en otro lugar, pero venían a este punto a delinquir o esconder cosas robadas”, afirmó.
Por último, el jefe comunal aseguró que el municipio continuará con estos operativos en distintos barrios y convocó a los vecinos a denunciar posibles casos al 109. “Es un trabajo permanente. Investigamos cada situación y, si encontramos una forma de resolverlo, avanzamos. En Cipolletti le decimos no a los aguantaderos y queremos una ciudad segura para todos”, concluyó.