Un momento decisivo se produjo en la terminal de ómnibus de Cipolletti durante una inspección de rutina al colectivo VIA TAC, que se dirigía hacia Esquel. Allí, el can antinarcóticos «Máximo» cumplió un papel fundamental al marcar un equipaje sospechoso, indicando la posible presencia de estupefacientes.
El operativo, seguido en vivo por LU19, mostró cómo el perro detectó con precisión el equipaje que levantó la alerta de las autoridades. Gracias a su intervención, se reforzaron los controles y se aseguró el cumplimiento de los protocolos de seguridad en el transporte público.
El desempeño de «Máximo» evidencia la importancia de los canes especializados en la prevención y detección de drogas, convirtiéndose en un aliado clave para las fuerzas de seguridad y la comunidad.
El Sargento Fernando Soto, destacado adiestrador de la Policía de Río Negro, ha consolidado un equipo de alto nivel con Máximo, un perro de raza Pastor Belga Malinois que se ha convertido en una pieza fundamental en la lucha contra el narcotráfico en la provincia.
Vínculo y entrenamiento
Máximo quedó a cargo de Fernando Soto desde que tenía apenas 45 días de vida (según algunas fuentes, el entrenamiento comenzó a los 20 días). Entrenado en la División Canes – Narcóticos Allen, Máximo vive con Soto, consolidando un vínculo inseparable que incluye convivencia hogareña. Este lazo es clave para que el perro pueda desarrollar su labor con precisión y eficacia en los operativos.
“Estrella” antinarcóticos
Máximo es reconocido como un can estrella de la fuerza provincial. Ha tenido un protagonismo destacado en múltiples operativos en el Alto Valle, logrando detectar grandes cantidades de drogas en vehículos, micros de larga distancia y equipajes. Su capacidad de detección ha permitido reforzar la seguridad en el transporte público y en los controles fronterizos internos de la provincia.
A lo largo de su carrera, Máximo ha sido fundamental en el hallazgo de sustancias ilegales, demostrando que la combinación de adiestramiento especializado y un vínculo estrecho con su guía humano es determinante para el éxito de los operativos antinarcóticos.
El trabajo de Fernando Soto y Máximo pone de relieve la importancia de los canes entrenados en la seguridad pública, mostrando cómo un equipo humano-animal puede marcar la diferencia en la prevención y detección de delitos en Río Negro.