La medida alcanza a centros de salud privados de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa. Los prestadores denuncian un atraso de hasta el 70% en los aranceles y advierten que la situación económica pone en riesgo la continuidad de las prestaciones para jubilados.
Las clínicas y sanatorios privados de la Patagonia volvieron a endurecer su postura frente al PAMI y anunciaron nuevas restricciones en la atención a los afiliados, en medio de un conflicto que lleva varios meses y que tiene como eje el reclamo por la actualización de los aranceles y la regularización de los pagos.
La decisión fue comunicada por instituciones de salud de Neuquén, Río Negro, Chubut y La Pampa, que sostienen que el atraso en los valores que perciben por las prestaciones médicas ronda el 70%, situación que consideran insostenible para garantizar el funcionamiento de los centros asistenciales.
El conflicto no es nuevo. Durante abril ya se habían suspendido las cirugías programadas para afiliados de PAMI y posteriormente también se restringieron consultas, prácticas y procedimientos ambulatorios. Ante la falta de respuestas concretas por parte de la obra social nacional, las clínicas decidieron avanzar ahora con nuevas medidas de fuerza.
Desde las entidades prestadoras remarcaron que el incremento de los costos operativos, los salarios del personal, los insumos médicos y los servicios básicos ha generado un fuerte desequilibrio financiero. Según expresaron, los valores abonados por PAMI quedaron muy por detrás de la inflación acumulada de los últimos años.
La situación genera preocupación entre miles de jubilados y pensionados de la región, que dependen de la cobertura de la obra social para acceder a consultas, estudios y tratamientos médicos. En distintas oportunidades, las clínicas aseguraron que intentarán sostener la atención de los casos urgentes y críticos, aunque advirtieron que la continuidad de las prestaciones dependerá de que se alcance una solución con las autoridades nacionales.
Mientras tanto, las negociaciones continúan abiertas. En los últimos días algunas instituciones resolvieron flexibilizar temporalmente ciertas restricciones tras reuniones con representantes de PAMI, aunque aclararon que el conflicto de fondo sigue vigente y que la crisis financiera del sector aún no ha sido resuelta.