Después de las fiestas en el Estadio Azteca de Ciudad de México y el Toronto Stadium, fue el turno del SoFi Stadium de Los Ángeles. El recinto con capacidad para 70.000 espectadores fue escenario del duelo entre Estados Unidos y Paraguay, la última de las tres inauguraciones del primer Mundial con tres anfitriones. El espectáculo previo contó con la participación de la estrella del pop Katy Perry, del K-pop LISA, de afrobeats Rema, así como de la brasileña Anitta y el artista de hip-hop Future.
En el plano deportivo, el conjunto estadounidense dirigido por el argentino Mauricio Pochettino buscaba empezar con el pie derecho el torneo con una victoria en casa y tres puntos contra un Paraguay al mando del también argentino Gustavo Alfaro. El partido se perfilaba como un enfrentamiento cerrado, en el que Estados Unidos buscaría la manera de desarmar una de las defensas más formidables del continente americano. El guion ha sido completamente diferente: Estados Unidos ha dominado el partido y firmado una goleada histórica (4-1).