La aeronave había despegado con destino a Buenos Aires cuando sufrió un desperfecto mecánico. El piloto logró aterrizar en un campo cercano al aeropuerto. Además, el jefe de la Regional II confirmó la recaptura de un prófugo que circulaba en una motocicleta robada en Chimpay.
Un importante despliegue policial y de los organismos aeronáuticos se llevó a cabo este jueves por la tarde luego de que una avioneta realizara un aterrizaje de emergencia en un campo ubicado en las inmediaciones del Aeropuerto de General Roca. Afortunadamente, el piloto, un joven de 26 años, resultó ileso.
El comisario inspector José González, jefe de la Regional II, brindó detalles del procedimiento durante una entrevista con LU19 AM 690. Explicó que el alerta ingresó a las 14:37 a través del Comando Regional, que informó sobre el descenso de una aeronave en cercanías del aeropuerto.
De inmediato, personal policial se dirigió al lugar y constató que la avioneta, de color blanco con detalles rojos, había quedado detenida aproximadamente a 600 metros al norte del aeropuerto y entre 100 y 200 metros al oeste de la Ruta Provincial Nº 6.

Según relató el piloto a los efectivos, había despegado minutos antes con destino a la provincia de Buenos Aires cuando el motor comenzó a presentar una falla mecánica. Ante esa situación intentó regresar a la pista, pero al advertir que no alcanzaría a llegar decidió efectuar un aterrizaje de emergencia en un sector despejado del campo.
La maniobra permitió evitar consecuencias mayores. El joven descendió por sus propios medios y no sufrió lesiones, aunque la aeronave registró daños materiales de consideración.
Tras el hecho intervino el personal especializado del aeropuerto, la brigada de bomberos con base en la terminal aérea y la autoridad aeronáutica competente. La Junta de Investigación de Accidentes de la Secretaría de Transporte será la encargada de determinar las causas del desperfecto mecánico que originó la emergencia.
Mientras tanto, la Policía de Río Negro mantiene una consigna en el lugar para preservar la escena hasta que finalicen las pericias correspondientes.