La clasificación de la Selección Argentina a la gran final del Mundial desató una verdadera fiesta en las calles de Cipolletti. Apenas el árbitro marcó el final del partido, miles de vecinos comenzaron a salir de sus casas para celebrar un nuevo paso de la Scaloneta en la máxima cita del fútbol.
En pocos minutos, la Plaza San Martín se convirtió en el epicentro de los festejos. Desde distintos barrios, familias, grupos de amigos y jóvenes llegaron al centro de la ciudad para compartir una noche de alegría teñida de celeste y blanco.

Las calles Fernández Oro, Avenida Alem y otras arterias céntricas quedaron colmadas por una extensa caravana de vehículos que hicieron sonar sus bocinas de manera incesante. Banderas argentinas, camisetas de la Selección y cánticos acompañaron una celebración que se extendió durante varias horas.
El festejo reunió a personas de todas las edades. Abuelos, padres, jóvenes, niños y hasta bebés con la camiseta albiceleste fueron parte de una celebración que volvió a demostrar la pasión que despierta la Selección Argentina.
Con un importante acompañamiento de los equipos municipales y de seguridad para ordenar el tránsito y garantizar que la jornada se desarrollara con normalidad, la ciudad vivió una nueva noche histórica, ahora con la ilusión puesta en el último partido del Mundial y el sueño de volver a levantar la copa.
