La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial dejó una imagen que trascendió lo deportivo. Tras el triunfo por 2 a 1 frente a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, varios futbolistas desplegaron sobre el campo de juego una bandera con la leyenda: “Las Malvinas son argentinas”.
El mediocampista Giovani Lo Celso fue uno de los encargados de exhibir la bandera, acompañado por varios de sus compañeros, en un gesto que rápidamente se viralizó y generó repercusiones dentro y fuera del ámbito deportivo.
La escena contrastó con las declaraciones previas del entrenador Lionel Scaloni, quien durante la conferencia de prensa había intentado desdramatizar el duelo ante Inglaterra al señalar que se trataba únicamente de “un partido de fútbol”.
El encuentro había sido catalogado como de alto riesgo por las autoridades estadounidenses. En la previa, la FIFA y organismos federales y estatales de seguridad coordinaron un importante operativo con más de 1.600 efectivos y establecieron que no se permitirían manifestaciones de carácter político ni mensajes considerados provocativos dentro del estadio.
En ese marco, desde el Gobierno argentino también se había informado que los espectadores no podrían ingresar con banderas, remeras u otros elementos con mensajes políticos, entre ellos referencias a las Islas Malvinas. Sin embargo, una vez consumada la histórica clasificación a la final, fueron los propios jugadores quienes exhibieron el mensaje sobre el césped, en una imagen que rápidamente dio la vuelta al mundo.