La interna del oficialismo sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que trascendiera un duro intercambio de mensajes entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. La discusión, revelada por el diario La Nación, se produjo en la previa de una sesión legislativa en la que se busca tratar el proyecto de ley que elimina restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
De acuerdo con la publicación, el conflicto comenzó cuando Villarruel planteó la posibilidad de suspender la actividad del Senado tras el triunfo de la Selección Argentina frente a Inglaterra, resultado que clasificó al equipo nacional a la final del Mundial. La propuesta fue rechazada por Bullrich y el intercambio derivó rápidamente en fuertes acusaciones políticas y personales.
La vicepresidenta cuestionó el tratamiento de la iniciativa al sostener que el oficialismo pretendía “vender el país” y advirtió sobre los riesgos para la soberanía nacional. En ese marco, criticó la eliminación de las restricciones a la adquisición de tierras por parte de ciudadanos extranjeros y afirmó que el Gobierno está alejado de la realidad económica de la población.
Bullrich respondió defendiendo el proyecto y aseguró que la iniciativa apunta a generar desarrollo e inversiones. Además, rechazó las acusaciones de Villarruel y le respondió que, si no estaba de acuerdo con el rumbo del Gobierno, debería renunciar a su cargo.
Acusaciones personales y fractura política
Según el chat difundido por La Nación, la conversación escaló con descalificaciones mutuas y referencias a otros integrantes del Gobierno nacional. Villarruel acusó al oficialismo de “rifar” el país y cuestionó el cumplimiento de las propias normas internas por parte de algunos funcionarios.
Bullrich, por su parte, le recordó el respaldo electoral obtenido y respondió con duras críticas a la vicepresidenta, en un intercambio que dejó en evidencia la creciente fractura entre ambos sectores del oficialismo.
Repercusión internacional
El episodio coincidió con un nuevo foco de tensión diplomática entre Argentina y el Reino Unido. Horas antes, Villarruel había calificado en redes sociales a las autoridades británicas como “piratas usurpadores” en referencia a la cuestión Malvinas.
Tras esas declaraciones, voceros del Foreign Office británico confirmaron que expresaron su preocupación ante las autoridades argentinas. El episodio volvió a poner de manifiesto las diferencias entre la postura de la vicepresidenta y la estrategia diplomática impulsada por el presidente Javier Milei.
Mientras tanto, el proyecto sobre la compra de tierras por parte de extranjeros continúa generando debate, especialmente en provincias patagónicas como Río Negro y Neuquén, donde distintos sectores expresaron preocupación por el impacto que podría tener sobre los recursos naturales y el territorio.