En un encuentro electrizante que quedará en la historia de los Mundiales, Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en el Hard Rock Stadium de Miami y se adueñó del tercer puesto del Mundial 2026. El duelo, que tuvo diez goles y múltiples cambios de rumbo, se convirtió en el partido más anotador disputado por el último escalón del podio en una Copa del Mundo.
Los dirigidos por Thomas Tuchel dejaron atrás la dolorosa eliminación ante Argentina en semifinales y consiguieron la segunda mejor actuación de Inglaterra en un Mundial, solo por detrás del título obtenido en 1966. Del otro lado, Francia cerró una campaña que había comenzado con aspiraciones de alcanzar su tercera final consecutiva, pero que terminó con una derrota tan espectacular como inesperada.