La Universidad Nacional del Comahue presentó una denuncia penal tras registrar cuatro episodios de vandalismo en poco más de un mes.
La Universidad Nacional del Comahue (UNCo) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Federal de Primera Instancia de Neuquén para que se investiguen los reiterados ataques vandálicos registrados contra murales, placas conmemorativas y espacios de memoria ubicados dentro del campus universitario.
La presentación fue realizada por el rector Christian Lopes, acompañado por integrantes del equipo de gestión y representantes de la Facultad de Humanidades, luego de que la institución contabilizara cuatro hechos ocurridos entre el 26 de junio y el 24 de julio.

Desde la conducción de la UNCo señalaron que los episodios no se tratarían de hechos aislados, sino de una modalidad sistemática orientada a dañar el patrimonio público y generar un clima de intimidación dentro de la comunidad universitaria. En ese sentido, además de impulsar la investigación penal, solicitaron a la Justicia la adopción de medidas cautelares para resguardar los espacios afectados.
Entre los hechos denunciados figura el ingreso sin autorización de dos personas al predio universitario, quienes retiraron una bandera perteneciente al personal no docente y agredieron verbalmente a Teresa Braicovich, exsecretaria académica de la casa de estudios.
La denuncia también incorpora la intervención del histórico mural del Che Guevara, ubicado en el playón central de la universidad. Según indicaron las autoridades, la acción fue realizada por un docente del Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA), quien ya habría protagonizado un episodio similar en la sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
Asimismo, la UNCo denunció la vandalización de murales y pinturas alusivas a Santiago Maldonado y a las víctimas de la última dictadura militar, emplazadas en el edificio Noemí Labrune, uno de los espacios vinculados a la memoria, la verdad y la justicia dentro del ámbito universitario.
Desde la institución remarcaron que los daños ocasionados exceden el deterioro material, ya que afectan bienes con un profundo valor histórico, cultural y simbólico para la comunidad académica.
Finalmente, las autoridades reafirmaron su compromiso con la defensa de la democracia, la pluralidad de ideas y el respeto por los derechos humanos. “La universidad continuará siendo un espacio abierto al debate y a la convivencia democrática”, expresaron, al tiempo que repudiaron cualquier acto de violencia o intimidación que atente contra el Estado de Derecho.