Camioneros y automovilistas denuncian largas demoras, maniobras peligrosas y la falta de mantenimiento en uno de los principales accesos al Alto Valle. En la ruta 151 ocurrieron siniestros viales y el rescate automovilistas que rompieron sus vehículos por el mal estado de la calzada.
Las últimas lluvias volvieron a dejar en evidencia el grave estado de la Ruta Nacional 22, especialmente en el tramo que une Cipolletti con Puente 83. Pozos de gran tamaño, sectores con barro y una calzada cada vez más deteriorada transformaron uno de los principales corredores del Alto Valle en un verdadero riesgo para miles de conductores que circulan a diario.

Durante una recorrida realizada en el lugar, camioneros y automovilistas coincidieron en que la situación es cada vez más preocupante. Además del mal estado del pavimento, las demoras para ingresar a la ciudad alcanzaban 30 minutos en apenas unos pocos metros, producto de la reducción de velocidad y las maniobras que deben realizar los vehículos para esquivar los pozos.

“Es increíble. Toda la ruta está destruida y el peligro es tremendo“, expresó un camionero que viajaba hacia Villa Regina. Contó que por la mañana ya había sufrido una demora de 17 minutos y que, horas después, el panorama era incluso peor.

Otro transportista fue aún más contundente: “No se puede andar. Esto es un desastre. Si no lo arreglan va a seguir muriendo gente“. También advirtió que el deterioro ya no se limita al ingreso a Cipolletti, sino que se extiende desde Cervantes y alcanza incluso sectores de la denominada ruta nueva, donde comenzaron a aparecer importantes deformaciones producto de las lluvias.
Quienes transitan habitualmente por la Ruta Nacional 151 también remarcaron que el panorama es similar. “La 151 es un desastre, no se puede andar”, resumió un conductor que se dirigía hacia Mendoza.
Gremios exponen el lamentable y peligrosísimo estado de la Ruta Nacional 151 y acusan al gobierno libertario de abandono

Camioneros y FEPEVINA denunciaron que la traza presenta pozos, banquinas destruidas y ondulaciones que hacen temblar a cualquier vehículo.
La vida de decenas de trabajadores corre serio riesgo a raíz del pésimo estado de rutas nacionales trascendentales para distintos tipos actividades y distintos gremios acusan al gobierno del presidente de la Nación, Javier Milei, de abandonarlas.
El Sindicato de Camioneros compartió a través de sus redes sociales (infocamioneros) el estado de una arteria que recorre parte de la Patagonia Argentina: la Ruta Nacional 151, emplazada precisamente en la provincia de Río Negro. Allí, el material audiovisual está acompañado por una leyenda donde describe “pozos, banquinas destruidas y ondulaciones que hacen temblar a cualquier vehículo”. “Así está hoy la Ruta Nacional 151 a su paso por Río Negro, entre Cipolletti y el límite con La Pampa”, precisa la entidad.
Asimismo, cuenta que el gobierno de Río Negro “ya denunció judicialmente al Estado Nacional por el abandono, y el propio Ministerio de Obras Públicas reconoció que es la ruta que peor estado tiene en toda la zona”.
Además, sostiene que la imagen “no es una foto aislada”, dado que “solo en julio, los servicios de emergencia asistieron hasta seis vehículos por día con roturas de neumáticos y dirección”.
Demoras, maniobras peligrosas y riesgo de siniestros
El deterioro de la calzada obliga a reducir la velocidad de circulación y genera extensas filas de camiones y vehículos particulares. En muchos casos, algunos conductores realizan sobrepasos o maniobras indebidas para intentar avanzar unos metros más rápido, una situación que incrementa el riesgo de accidentes.
Los propios usuarios recordaron que en este sector ya se registraron varios siniestros viales y advirtieron que las lluvias agravan un problema estructural que lleva años sin solución.
El debate por el mantenimiento de la Ruta 22
El estado de la Ruta Nacional 22 volvió a instalar la discusión sobre el mantenimiento de las rutas nacionales. Ante la paralización de la obra pública impulsada por el Gobierno nacional, la Provincia de Río Negro solicitó formalmente el traspaso de distintos tramos para poder intervenir con recursos propios.
Mientras en Neuquén ya avanzan trabajos sobre la Ruta 22 dentro del ejido de la capital provincial y se proyectan obras en Plottier, en Cipolletti el deterioro continúa siendo motivo de reclamos por parte de vecinos, transportistas y dirigentes políticos, quienes exigen que Nación ejecute las obras necesarias o transfiera los recursos para garantizar el mantenimiento.
Por ahora, la realidad sigue siendo la misma: una ruta cada vez más castigada por el tránsito y las lluvias, largas demoras para ingresar a Cipolletti y miles de conductores obligados a circular con extrema precaución para evitar convertirse en una nueva víctima del deterioro de uno de los corredores viales más importantes de la región.