Martina es la flamante dueña de una Fiat Titano 4×4 0 kilómetro gracias a la generosidad de su padre, quien resultó favorecido en el Sorteo Extraordinario de junio del Patagonia Telebingo, el juego que une a las provincias de Río Negro y Neuquén.
Lo que inició como el cierre habitual de una jornada laboral terminó transformándose en una historia que conmovió a una familia entera. El padre de Martina se acercó a la Subagencia de su barrio, dependiente de la Agencia Oficial 53 de Allen, con la intención de realizar su jugada de Quiniela antes del límite horario.
Fue en ese instante cuando el agenciero le ofreció los dos últimos cupones impresos para el Sorteo Extraordinario de junio. Con la ilusión de participar por la espectacular camioneta Fiat Titano 4×4 0 km, el apostador no lo pensó dos veces y aprovechó la modalidad 2×1 para llevarse ambos cartones.
Tan sólo dos días después, llegó la gran sorpresa. El titular de la Agencia 53, conocido por todos como el “Gringo de la Suerte”, se presentó personalmente en el hogar del ganador para confirmarle que su cupón era el premiado. Al principio no lo creyó posible. Cuando vió el número de cartón ganador comprendió que era cierto y dejó salir toda su emoción: lágrimas, abrazos y una llamada inolvidable.

Del otro lado de la línea, Martina, su hija, no solo recibía la novedad del premio, sino que se enteraba de que su padre había decidido obsequiarle el vehículo, convirtiéndola de inmediato en la nueva propietaria de la camioneta.
Al momento de retirar su premio, la joven relató con orgullo que en su hogar “siempre juegan al Patagonia Telebingo en familia”, y destacó que, tras años de constancia, “esta es la primera vez que ganamos un premio tan importante”.
Esta vivencia renovó sus esperanzas y su confianza en el juego oficial. Con entusiasmo, Martina confirmó que ya planea adquirir sus cupones para el próximo Sorteo Extraordinario de septiembre, donde se pondrán en juego bajo la modalidad “sale o sale” una moto, un cuatriciclo y un sueldo mensual de $1.200.000 por medio año, reafirmando que “la suerte llega cuando menos lo esperas; lo importante es no perder nunca la fe”.