La Cooperativa CALF respondió a las advertencias realizadas por la embajada de Estados Unidos en Argentina luego de la contratación de la empresa china Huawei para el desarrollo de su red de fibra óptica en la ciudad de Neuquén.
Según informó la cooperativa, la red en construcción “no es china”, sino que se basa en un esquema “multiproveedor”, en el que la elección de equipamiento se realiza por criterios técnicos, comerciales y de servicio.
La polémica se originó tras una serie de comunicaciones atribuidas a funcionarios de la embajada estadounidense, en las que se advertía que podrían restringirse las visas de los integrantes del Consejo de Administración de CALF si la cooperativa no revertía la contratación de Huawei.
CALF: “La elección fue técnica y económica”
Desde la cooperativa explicaron que Huawei fue seleccionada porque presentó “la mejor combinación de calidad, precio y financiamiento”.
Además, remarcaron que la infraestructura incorpora tecnología de distintos países. Entre los equipos utilizados mencionaron servidores de Hewlett Packard Enterprise (HPE), sistemas de energía APC y Eaton, de origen estadounidense, UPS de ABB, empresa suiza, y routers y switches MikroTik, de fabricación europea.
“CALF le compra a proveedores norteamericanos, europeos y asiáticos, y va a seguir haciéndolo”, señalaron.
La advertencia de Estados Unidos
En una entrevista con el diario Clarín, el embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, confirmó la postura de su país respecto de Huawei.
El diplomático sostuvo que el avance de la compañía china representa “una cuestión de seguridad nacional” para Estados Unidos y defendió la posibilidad de restringir visas a quienes impulsen este tipo de inversiones.
“Ingresar a Estados Unidos es un privilegio; no un derecho”, afirmó.

El primer contacto fue por un mensaje informal
Según detalló CALF, el primer contacto se produjo el 12 de julio, cuando un gerente técnico recibió un mensaje mediante una aplicación de mensajería en el que se consultaba si la cooperativa aún podía revertir la compra de equipamiento a Huawei.
En esa comunicación también se advertía que el gobierno estadounidense podría revocar o restringir las visas de los directivos involucrados en la decisión.
Ante esa situación, el 29 de julio el Consejo de Administración envió una nota formal al embajador Lamelas, con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores, para solicitar que confirmara o desmintiera si esas comunicaciones representaban una posición oficial y si existían objeciones técnicas concretas al proyecto.
De acuerdo con la cooperativa, la embajada no respondió por escrito y las únicas declaraciones públicas llegaron posteriormente a través de entrevistas periodísticas.
Un conflicto en medio de la disputa entre Estados Unidos y China
La controversia se enmarca en la creciente disputa tecnológica y comercial entre Estados Unidos y China.
Washington sostiene desde hace años que Huawei representa un riesgo para su seguridad nacional por posibles vulnerabilidades vinculadas al espionaje, acusaciones que la empresa china ha rechazado.
En paralelo, la embajada de China en Buenos Aires cuestionó la postura estadounidense y afirmó que estas acciones reflejan “arrogancia y prejuicios”, además de representar “una grave falta de respeto hacia la soberanía de otros países” y a los principios del libre mercado.