La Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén manifestó su preocupación por el estado de las rutas nacionales 22 y 151 y reclamó una solución definitiva para ambos corredores, considerados estratégicos para la producción frutihortícola de la Patagonia.
La entidad solicitó a Vialidad Nacional que avance con las obras necesarias para recuperar las rutas y advirtió que el deterioro genera problemas de seguridad vial, además de mayores costos productivos, logísticos y económicos.
El deterioro impacta en la producción
Desde la Federación señalaron que las discusiones entre el Gobierno Nacional y las provincias por el mantenimiento y eventual transferencia de las rutas no pueden seguir demorando las obras que requiere la situación actual.
Mientras continúan las negociaciones sobre jurisdicciones, contratos, financiamiento y responsabilidades, productores, transportistas, trabajadores y familias utilizan diariamente ambos corredores y deben afrontar mayores costos y riesgos.
La Ruta Nacional 22 es utilizada para trasladar trabajadores, insumos, maquinaria y producción desde las chacras y establecimientos de empaque del Alto Valle y Valle Medio hacia centros de consumo, distribución y exportación.
Por su parte, la Ruta Nacional 151 representa un corredor estratégico para la conexión entre Río Negro, Neuquén y La Pampa, además de registrar un importante tránsito pesado vinculado al desarrollo energético.
Según la Federación, el deterioro de las rutas incrementa los tiempos de traslado, el consumo de combustible y el desgaste de los vehículos. También aumenta los riesgos para las cargas, especialmente para la fruta, que puede sufrir daños durante los viajes.
Reclamo a Vialidad Nacional
La entidad recordó que las rutas 22 y 151 continúan bajo jurisdicción nacional y que, hasta que se concrete un eventual traspaso a las provincias, la responsabilidad primaria por su mantenimiento, conservación y recuperación corresponde al Estado Nacional.
En junio, el Gobierno de Río Negro había informado que comenzó a trabajar en los aspectos legales, técnicos y financieros necesarios para avanzar con el eventual traspaso. Sin embargo, las negociaciones se encuentran condicionadas por diferencias relacionadas con contratos vigentes, obras pendientes y las condiciones financieras de la transferencia.
La Federación consideró necesario discutir esas condiciones, pero remarcó que ninguna diferencia puede justificar que continúe profundizándose la emergencia vial.

Los fondos para infraestructura
Los productores también reclamaron que los recursos provenientes del Impuesto a los Combustibles, establecidos por la Ley 23.966 y el Decreto 976/2001, sean destinados al financiamiento del Sistema Vial Integrado (SisVial) y a las obras a cargo de Vialidad Nacional.
“Los productores y la sociedad cumplimos con nuestras obligaciones tributarias”, sostuvo la entidad, que pidió al Gobierno Nacional garantizar la ejecución de los recursos destinados a infraestructura vial.
Finalmente, la Federación advirtió que el mal estado de las rutas se convirtió en un obstáculo para la competitividad de la producción frutícola de Río Negro y Neuquén.
La organización reclamó una solución urgente y definitiva para los corredores 22 y 151 y sostuvo que los productores no pueden continuar absorbiendo los costos derivados de una discusión entre jurisdicciones que, según plantearon, debe ser resuelta por el Estado.
