Francia vivió este sábado una jornada de masivas protestas contra el encarecimiento del costo de vida, los problemas educativos y el deterioro de las condiciones sociales. Las movilizaciones derivaron en graves incidentes en distintas ciudades, con incendios, daños en edificios públicos y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Según un balance preliminar atribuido al ministro del Interior, Laurent Núñez, unas 400 personas fueron detenidas en todo el país. Las estimaciones policiales situaron la participación en entre 90.000 y 170.000 personas a nivel nacional, mientras que en París se habrían concentrado entre 30.000 y 60.000 manifestantes.
Limoges: graves daños en el Ayuntamiento
Uno de los episodios más graves ocurrió en Limoges, donde un grupo de manifestantes encapuchados incendió un patrullero frente al Ayuntamiento y entró al edificio tras romper ventanas y forzar los accesos. Dentro del inmueble se iniciaron focos de incendio que afectaron sectores de la estructura.
El fuego dañó gravemente el techo y parte de la construcción histórica, que tiene 143 años. Los bomberos desplegaron un operativo para contener las llamas y evitar mayores daños.
El prefecto local, Maurice Barate, describió el estado del edificio como crítico y señaló que el techo se había derrumbado sobre varias plantas, mientras que una parte importante de la fachada había desaparecido. El funcionario calificó los daños como una “catástrofe para el patrimonio”.
Disturbios y enfrentamientos en París, Marsella y Lyon
En París, las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes. La Prefectura de Policía informó que alrededor de un centenar de personas habían sido arrestadas en la capital.
En Marsella, una comisaría municipal fue atacada: los manifestantes rompieron ventanas y arrojaron bombas de humo. Las autoridades indicaron que se logró frustrar un intento de incendio y que no hubo heridos. También se registró un ingreso no autorizado al Ayuntamiento, ubicado en el Puerto Viejo, aunque los involucrados finalmente huyeron.
En Lyon, individuos encapuchados atacaron la Oficina de Turismo, rompieron cristales y provocaron un incendio. Además, hubo enfrentamientos entre grupos de jóvenes y la Policía, con lanzamiento de elementos pirotécnicos y respuestas de los agentes mediante gases lacrimógenos.
Reclamos por el costo de vida y las condiciones sociales
Las movilizaciones tuvieron como protagonistas a estudiantes, con el acompañamiento de sindicalistas y sectores vinculados al movimiento de los Chalecos Amarillos.
Los manifestantes expresaron su rechazo al aumento del costo de vida, los problemas en el sistema educativo y el deterioro del modelo social francés.
Ante los incidentes, el presidente Emmanuel Macron ratificó que se aplicarán sanciones contra los responsables de los actos violentos. Las autoridades señalaron que los operativos de seguridad permitieron dispersar concentraciones y detener a personas involucradas en los disturbios.