La religiosa y activista social argentina, la hermana Ana Siuffi integrante de las Hermanas de la Misericordia de las Américas y residente en Loncopué, viajó junto a una delegación interreligiosa de paz y solidaridad. Durante 13 días recorrió distintos puntos de la región y describió una situación marcada por la violencia, los controles, la pérdida de tierras y la destrucción de viviendas y cultivos.
La hermana Ana Siuffi, religiosa y activista social argentina perteneciente a la Congregación de las Hermanas de la Misericordia de las Américas, regresó de un viaje a Medio Oriente como parte de una delegación interreligiosa de paz y solidaridad. El grupo estuvo integrado por unas 15 o 16 personas, entre ellas palestinos residentes en Jerusalén y ciudadanos estadounidenses, con el objetivo de acompañar a la población palestina y conocer en territorio la situación que atraviesa.

En diálogo con LU19 AM 690, Siuffi calificó la experiencia como “muy conmovedora” y aseguró que durante los aproximadamente 13 días que permanecieron en la región pudieron observar de cerca las dificultades que enfrenta la población palestina.
Uno de los aspectos que más destacó fue la situación de las familias que viven de pequeñas plantaciones de olivos. Según relató, durante la época de cosecha se organizan delegaciones internacionales para acompañarlas y brindarles presencia ante posibles agresiones.
La religiosa contó que en una de las jornadas participó de la cosecha junto a un diplomático canadiense y que, posteriormente, recibió información sobre ataques contra vehículos de diplomáticos de Francia, Polonia y Bélgica. También relató la agresión que habría sufrido una periodista del Washington Post y denunció la presencia de personas armadas durante estos episodios.
Siuffi sostuvo además que las familias palestinas deben extremar las medidas de protección sobre sus propiedades. “Las fincas tienen que poner todo alambrado de púas, portones de hierro enormes”, relató, y aseguró que en algunos casos las topadoras destruyen olivos centenarios.
Retenes y una vida marcada por la incertidumbre
Otro de los puntos que describió fue el funcionamiento de los controles en las rutas de Cisjordania. Según su testimonio, los retenes pueden permanecer cerrados durante horas o incluso días, dificultando que los habitantes puedan llegar a sus trabajos, negocios o viviendas.
La religiosa contó que durante el viaje permanecieron cerca de tres horas detenidos en uno de estos controles y luego fueron inspeccionados vehículo por vehículo.
Para Siuffi, esta situación genera una “humillación permanente” y una profunda incertidumbre en la vida cotidiana de la población.
También cuestionó el rol de la Autoridad Nacional Palestina, a la que consideró sin capacidad efectiva para proteger a la población. En ese contexto, mencionó al presidente palestino Mahmud Abbas y cuestionó la falta de convocatoria a elecciones durante los últimos años.
“La mayoría hace una resistencia no violenta”
Consultada sobre las distintas formas de resistencia palestina y sobre el rol de organizaciones armadas como Hamás, Siuffi diferenció entre las acciones comunitarias no violentas y los sectores que optan por la lucha armada.
La religiosa afirmó que no está de acuerdo con la violencia armada, aunque sostuvo que comprende que determinadas personas, frente a situaciones de extrema opresión, puedan recurrir a las armas.
En relación con el ataque del 7 de octubre de 2023, aclaró que no busca justificar lo ocurrido, pero consideró necesario analizarlo dentro de un contexto histórico más amplio de violencia y conflicto.
También se refirió a las intifadas como levantamientos de la población palestina y señaló la desigualdad existente entre quienes se enfrentan con piedras y un ejército fuertemente armado.
Una convivencia que considera cada vez más difícil
Respecto de una posible convivencia entre palestinos e israelíes, Siuffi consideró que el escenario actual hace que esa posibilidad sea muy compleja.
“Si no hay un cambio rotundo en la política de Israel, y se deja de invadir y los dejan vivir en paz, entonces es imposible la convivencia”, sostuvo.
La religiosa habló de familias que perdieron sus tierras, viviendas y medios de subsistencia, y señaló que la migración de población palestina también forma parte de una realidad que, según su mirada, profundiza el vaciamiento del territorio.
Finalmente, Siuffi explicó que uno de los principales objetivos de estas delegaciones internacionales es visibilizar lo que observan en territorio cuando regresan a sus lugares de origen.
“Cada uno, cuando vuelve a su lugar, difunda, difunda, eduque, que se cree conciencia”, expresó. Para la religiosa, el contacto directo con las comunidades permite conocer una realidad que, según afirmó, muchas veces no llega a ser comprendida desde la distancia.
La experiencia, reconoció, tuvo además un fuerte impacto emocional. “Te toca el alma”, expresó al referirse al sufrimiento que observó durante el viaje y a los testimonios de personas que, según contó, reclaman simplemente poder vivir en paz.