El examen forense no encontró lesiones traumáticas ni signos de violencia en el cuerpo de Fernando Miguel Urrutia, de 59 años. La investigación no detectó indicios de criminalidad y sus restos ya fueron entregados a sus familiares.
La autopsia preliminar practicada al hombre encontrado sin vida en el río Limay, en jurisdicción de Balsa Las Perlas, permitió descartar inicialmente la presencia de signos de violencia o lesiones compatibles con una muerte traumática.
La víctima fue identificada como Fernando Miguel Urrutia, de 59 años, quien, de acuerdo con los testimonios recabados durante la investigación, residía en un sector cercano a la ribera donde finalmente fue encontrado.
El examen forense se llevó adelante en la Morgue Judicial de General Roca. Allí, el médico interviniente determinó que el cuerpo no presentaba lesiones traumáticas ni rastros que permitieran vincular el fallecimiento con un hecho violento.
Una vez concluidas las diligencias médicas y judiciales, el cuerpo fue entregado a sus familiares, oriundos de la provincia de Neuquén.
Cómo fue el hallazgo en el río Limay
El cuerpo fue localizado durante la tarde del viernes 30 de octubre, en un sector de abundante vegetación sobre la margen sur del río Limay, entre las bajadas 4 y 5 del barrio Puente Santa Mónica. El operativo se inició a partir de una alerta emitida desde Neuquén, que motivó la intervención conjunta de las fuerzas de seguridad de ambas provincias.
Efectivos de la Subcomisaría 82° de Balsa Las Perlas se dirigieron al lugar y encontraron el cuerpo a unos 40 metros de la orilla, atrapado entre ramas y vegetación.
Con los resultados preliminares de la autopsia, se descartaron indicios de una muerte violenta, mientras se avanzó con las actuaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias del fallecimiento.