El sistema de control de velocidad mediante radares en Río Negro ingresó en una nueva etapa: tras finalizar el período de adaptación y advertencia, comenzaron a aplicarse sanciones económicas efectivas para los conductores que excedan los límites permitidos en los tramos fiscalizados.
Las multas tendrán un piso de $200.000 y alcanzarán un primer escalón de $400.000 para quienes superen en más de un 30% la velocidad máxima habilitada. La medida forma parte de la política provincial de seguridad vial orientada a reducir la siniestralidad en rutas y zonas urbanas.
El titular de la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Marcelino Di Gregorio, dialogó con LU19 y explicó que la etapa inicial del sistema estuvo enfocada en informar y concientizar a los conductores sobre los nuevos controles. Concluido ese plazo, las infracciones detectadas por los radares comenzarán a traducirse en sanciones económicas concretas.
Desde el organismo remarcaron que el objetivo principal de los controles no es recaudatorio, sino preventivo, buscando disminuir el exceso de velocidad, una de las principales causas de accidentes graves.
Los radares funcionan en distintos puntos estratégicos de la provincia y forman parte de un esquema integral de fiscalización y seguridad vial impulsado por el Gobierno rionegrino.