Raúl Vena, integrante de Bomberos Voluntarios de Cipolletti, confirmó que el incendio en el centro de distribución de La Anónima está prácticamente controlado, aunque continúan las tareas de enfriamiento. Aseguró que todavía no se realizaron pericias oficiales y resaltó el trabajo de los jóvenes bomberos, el apoyo regional y el compromiso de los empleados que intentaron contener el fuego.
Mientras continúan las tareas para extinguir por completo el incendio que destruyó gran parte del centro de distribución de La Anónima en Cipolletti, desde Bomberos Voluntarios aclararon que aún no existen pericias concluyentes sobre el origen del siniestro y pidieron evitar especulaciones hasta que se realicen las investigaciones correspondientes.
Raúl Vena presidente de Bomberos Voluntarios explicó que el fuego se encuentra “casi controlado”, aunque todavía permanecen dotaciones en el lugar realizando tareas de enfriamiento y humectación para evitar posibles rebrotes.
“Recién vengo del lugar. Están trabajando algunas unidades, mojando y enfriando. Nos ayuda el tiempo húmedo, pero no hay que descuidarse porque fue un incendio de gran magnitud”, señaló.

En relación con las versiones que comenzaron a circular sobre las posibles causas del incendio, Vena fue contundente: “Las pericias concretas no están. Desde Bomberos todavía no se ha trabajado porque seguimos apagando y enfriando. Primero hay que remover y asegurar el lugar para poder investigar”.
El referente explicó que, en este tipo de siniestros, la primera pericia corresponde al cuerpo de Bomberos, aunque recién podrá realizarse cuando las condiciones permitan ingresar con seguridad. Por eso consideró prematuro sacar conclusiones sobre el origen del fuego.
“Lo que se ha escuchado son versiones o información preliminar que pudo surgir de cámaras o de otros elementos, pero oficialmente no tenemos nada. Hay que esperar los resultados de las investigaciones”, sostuvo.
Un incendio de dimensiones excepcionales
Vena describió el episodio como uno de los más importantes que le tocó enfrentar al cuartel en los últimos años. Según detalló, las llamas alcanzaron más de 12 metros de altura y se propagaron rápidamente debido a la gran cantidad de material combustible almacenado en el predio.
“Estamos hablando de entre 10.000 y 15.000 metros cuadrados cubiertos. Había mucho cartón, papel y distintos elementos inflamables. Por eso se escuchaban explosiones permanentes y el fuego tomó una intensidad enorme”, indicó.
Incluso comparó el siniestro con otros incendios emblemáticos ocurridos en la ciudad, como el de la papelera, aunque consideró que el ocurrido en La Anónima fue más intenso por las características de la estructura y los materiales involucrados.
Jóvenes bomberos y una respuesta masiva
Uno de los aspectos que más destacó Vena fue la rápida movilización del sistema de emergencias. Más del 80% del personal activo de Bomberos Voluntarios de Cipolletti participó del operativo, al que se sumaron dotaciones de localidades vecinas como Fernández Oro.
“Después de las dos de la madrugada tuvimos una respuesta impresionante de nuestros voluntarios. Muchísima gente acudió al llamado”, destacó.
También remarcó el perfil joven del actual cuerpo activo. “Hoy la mayoría de nuestros bomberos tienen entre 22 y 30 años, y hay muchas mujeres trabajando. Hubo personal que estuvo cinco o seis horas sin parar combatiendo el fuego”, señaló.
El dirigente recordó además que este sábado tres integrantes históricos del cuartel se retirarán de la actividad luego de más de 25 años de servicio, en un contexto de renovación generacional dentro de la institución.
El reconocimiento a los trabajadores

Durante la entrevista, Vena también valoró la actitud de los empleados del centro de distribución, quienes intentaron contener las llamas con los recursos disponibles hasta que la situación se volvió insostenible.
“Se vio en los videos cómo el personal trataba de defender el lugar. Había un fuerte sentido de pertenencia. Pero llegó un momento en que el fuego avanzó hacia el techo y ya no se podía hacer nada más”, relató.
Finalmente, destacó el reconocimiento que la comunidad expresó hacia los bomberos durante la emergencia y recordó las dificultades que implica responder a incidentes de semejante magnitud.
“No tenemos un cuartel en cada esquina y los vehículos tampoco vuelan. A veces hay críticas por los tiempos de llegada, pero la realidad es que hay que atravesar la ciudad y operar con unidades pesadas. Lo importante es que cuando la comunidad nos necesita, siempre estamos presentes”, concluyó.