La tregua interna en el oficialismo se quebró definitivamente. Tras el intento de Manuel Adorni de aplazar su comparecencia ante el Congreso para julio, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, dio un paso contundente y le exigió que se presente este mes de junio ante la Cámara Alta.
El conflicto surge en medio de la polémica por las declaraciones juradas patrimoniales del Jefe de Gabinete, quien no rinde cuentas ante el Poder Legislativo desde que asumió su cargo a fines del año pasado. Villarruel utilizó sus redes sociales para señalar la irregularidad y recordó las obligaciones constitucionales de Adorni.
“El Jefe de Gabinete de Ministros debe ponerse a disposición de las Cámaras del Congreso para informar sobre la marcha del gobierno. Esta obligación es al menos una vez al mes, sin embargo Adorni no lo hace desde que asumiera en noviembre del 25”, señaló la titular del Senado.
Villarruel confirmó que inició los trámites formales para forzar la presencia del funcionario ante la Cámara de Senadores, citando el artículo 101 de la Constitución Nacional que establece que los ministros deben concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada Cámara, para informar sobre la marcha del gobierno.
Además, anunció la convocatoria a la Labor Parlamentaria el próximo miércoles para tratar este y otros temas, una señal de que la presión sobre Adorni será sostenida y directa.
Con esta medida, Villarruel capitaliza la crítica pública que enfrenta Adorni por sus explicaciones sobre sus inversiones en Bitcoin y otros activos informales, al tiempo que deja en evidencia la fractura interna dentro de La Libertad Avanza y la tensión entre la vicepresidencia y la Casa Rosada.