La UEFA emitió un duro comunicado tras la decisión de la FIFA de anular la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, sanción que había sido aplicada en el partido ante Bosnia y Herzegovina por los 16avos de final del torneo.
El organismo europeo cuestionó la medida y advirtió que la decisión “cruzó una línea roja”, al considerar que altera principios fundamentales de la competencia y sienta un precedente que afecta la integridad del juego.
Según la UEFA, la suspensión automática tras una tarjeta roja no es una opción discrecional, sino una norma obligatoria del reglamento, por lo que no debería estar sujeta a excepciones durante el desarrollo de un torneo.
La polémica se originó luego de que la FIFA resolviera anular la sanción al jugador en base al Artículo 27 de su Código Disciplinario, que permite aplicar un “periodo de prueba” de un año. De esta manera, Balogun podrá disputar el próximo encuentro ante Bélgica, tras haber sido expulsado por un pisotón considerado involuntario.
Para la UEFA, esta decisión “socava la credibilidad de la competición” y podría generar un precedente que obligue a tratar de igual manera situaciones similares dentro del mismo torneo.
El caso generó fuerte controversia en el mundo del fútbol internacional y abrió un nuevo capítulo de tensión entre ambas entidades rectoras del deporte.