La reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei fue presentada como una herramienta para incentivar las contrataciones y promover el empleo registrado. Sin embargo, los indicadores posteriores a su sanción muestran una caída de los puestos de trabajo formales, un aumento de la informalidad y una reducción del empleo privado.
En ese contexto, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reconoció que no está conforme con la respuesta de los empresarios frente a los cambios aprobados. Sus declaraciones se suman a un escenario de retroceso del empleo formal y aumento de la desocupación.
La Ley 27.802 de Modernización Laboral fue sancionada en marzo de 2026. Desde entonces, los puestos de trabajo registrados disminuyeron un 0,9%, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
Las nuevas incorporaciones al empleo representaron en junio apenas el 1,6% del total de trabajadores ocupados, el nivel más bajo de la serie. En agosto, el indicador mostró una recuperación y llegó al 1,8%, aunque todavía quedó por debajo del 2% registrado en febrero, antes de la sanción de la reforma.
A su vez, el INDEC informó que la informalidad laboral pasó del 43,2% al 45% de la población ocupada entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo período de 2026, lo que representa un incremento de 1,8 puntos porcentuales.
El Monitor de la Reforma Laboral, elaborado por el Instituto Argentina Grande, advirtió que el empleo privado registrado acumula 13 meses consecutivos de caída. Según ese relevamiento, desde el inicio de la gestión de Milei se perdieron 241.200 puestos de trabajo. Al mismo tiempo, más de 6 millones de personas trabajan en la informalidad y se estima que durante el último año se incorporaron 348.000 puestos informales, principalmente en actividades por cuenta propia.
Los datos ponen en discusión el impacto de algunas de las medidas incorporadas por la reforma, como la extensión del período de prueba y el banco de horas, que tenían entre sus objetivos incentivar las contrataciones formales.
Sturzenegger cuestionó la respuesta de los empresarios
En declaraciones públicas, Sturzenegger manifestó su disconformidad con el comportamiento del sector empresarial frente a los cambios aprobados.
“No estoy conforme con la respuesta de los empresarios con la reforma laboral”, reconoció el funcionario, quien también expresó su preocupación por lo ocurrido con la ultraactividad, el mecanismo que mantiene vigentes las cláusulas de los convenios colectivos una vez vencido su plazo, hasta que se negocie un nuevo acuerdo.
“Ahora todos los convenios que se firman son iguales, porque nadie se quiere pelear, todo el mundo quiere que el Estado te resuelva el problema por vos”, sostuvo.
El ministro también se refirió a las transformaciones del mercado laboral posteriores a la pandemia y señaló que existe una mayor preferencia por modalidades de trabajo flexibles. “Hay un cambio en el mercado laboral y hay mucha gente que elige la modalidad mucho más flexible”, afirmó.
Aumentó la desocupación y continúa la caída del empleo privado
A este panorama se suma el incremento de la desocupación. Según el INDEC, la tasa llegó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, frente al 7,6% registrado en igual período del año anterior. También mostró una suba respecto del trimestre previo.
Por su parte, un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) registró una pérdida de 12.700 puestos de trabajo en el sector privado durante el último período analizado, equivalente a una caída del 0,2%. El total quedó en torno a los 6,1 millones de trabajadores y acumula 14 meses consecutivos de contracción.
Desde noviembre de 2023, el sector privado perdió alrededor de 266.000 puestos de trabajo, una reducción del 4,2%. De acuerdo con el estudio, la cantidad de trabajadores se encuentra en niveles similares a los de mayo de 2014.
Otro dato que refleja la diferencia entre actividad económica y empleo es que, mientras la economía acumuló un crecimiento neto del 2,2% entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el empleo asalariado privado cayó más del 4% durante el mismo período.
En materia salarial, el salario mínimo no registró una recuperación real en septiembre y acumula una pérdida del 40,8% desde noviembre de 2023. En tanto, la remuneración promedio de los trabajadores registrados privados cayó un 0,4% en julio, aunque en agosto habría mostrado una mejora real del 1,3%.
Los indicadores reflejan las dificultades del mercado laboral argentino y abren interrogantes sobre los resultados de la reforma laboral y su capacidad para impulsar el empleo registrado.