En la noche del martes, cerca de las 22:30 hs, una madre llegó con su hija de 1 año y 6 meses en brazos a la Base del Grupo COER ubicada en Ferri. La pequeña, llamada Elena, estaba en un estado crítico: no respiraba y había comenzado a convulsionar. La desesperación de la madre, Belén, fue inmediata, pero afortunadamente, el rápido accionar de los efectivos policiales permitió que la beba reaccionara a tiempo.
El Sargento Jaime Pereira, que se encontraba de turno, no dudó ni un segundo en comenzar a realizar maniobras de RCP. La intervención contó con la valiosa colaboración del Sargento Jorge Burgos y el Cabo 1° Julián Bunasdiego, quienes se sumaron a las tareas de reanimación mientras la situación se volvía cada vez más urgente.
Traslado de emergencia con maniobras de primeros auxilios
La beba, en estado crítico, necesitaba ser trasladada lo antes posible al hospital. Así, sin perder tiempo, los tres efectivos subieron a Elena y a su madre en un móvil policial para dirigirse al hospital de manera urgente. Durante el trayecto, continuaron con las maniobras de primeros auxilios, mientras solicitaban la colaboración de sus pares para abrir paso en el tráfico, utilizando el código rojo para liberar las calles y llegar más rápido a la guardia del hospital.
Los esfuerzos y la coordinación de todo el equipo fueron clave. En el camino al hospital, la beba comenzó a reaccionar: su llanto fue una señal de esperanza. Finalmente, llegaron al hospital, donde Elena fue rápidamente puesta bajo el cuidado de los médicos y de su madre, quienes destacaron la rápida intervención policial como un factor decisivo para salvarle la vida.
Aplausos y reconocimiento para los efectivos
Desde la Regional V con asiento en Cipolletti, felicitaron a todo el personal involucrado en esta operación de emergencia, destacando el correcto proceder de los oficiales, quienes trabajaron bajo presión para salvar la vida de la pequeña Elena.
Hoy, la bebé se encuentra fuera de peligro gracias a la intervención de los efectivos policiales, quienes demostraron una vez más que, ante situaciones críticas, su entrenamiento y rapidez pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.