Una flotilla compuesta por al menos once buques fletados por Chevron navega este mes rumbo a Venezuela, consolidando a la petrolera estadounidense como el único exportador autorizado de crudo del país tras la salida forzada de Nicolás Maduro, según datos preliminares recopilados por Bloomberg. Los barcos tienen previsto arribar a los puertos de José y Bajo Grande, incrementando la actividad respecto de diciembre, cuando se habían registrado nueve operaciones similares.
El volumen de cargas programadas representa el mayor nivel desde octubre, mes en el que se contabilizó la llegada de doce petroleros. Chevron opera en Venezuela bajo una licencia especial otorgada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que le permite producir y exportar petróleo pese a las sanciones impuestas por el gobierno nacional estadounidense. Desde la compañía aseguraron que continúan trabajando “en total cumplimiento de las leyes y regulaciones relevantes”.
A pesar del refuerzo militar de Estados Unidos en el Caribe, que obligó a desviar a varios buques con destino a Venezuela, Chevron mantuvo el flujo de cargas marítimas. Según informaron Bloomberg y CBS News, dos petroleros utilizados previamente para transportar crudo sancionado fueron interceptados durante el bloqueo naval, mientras que un tercer navío permanece bajo seguimiento. De los once buques programados, uno ya cargó petróleo y otros dos continúan atracados en puertos venezolanos.
Todo el crudo extraído por Chevron en Venezuela se destina a refinerías estadounidenses, entre ellas Valero, Phillips 66 y Marathon Petroleum. El gobierno nacional de Donald Trump apuesta a reactivar la producción petrolera venezolana con participación de compañías estadounidenses, luego de años de caída por corrupción y falta de inversión, aunque el sector todavía actúa con cautela. En ese contexto, las exportaciones venezolanas tocaron en diciembre un mínimo de diecisiete meses, reflejando el impacto del bloqueo naval, de acuerdo a estimaciones de Bloomberg.