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Entró por una ligadura de trompas y casi muere: hoy Alison denuncia abandono de su prepaga

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La historia de Alison conmueve y duele. Ingresó a una clínica para una ligadura de trompas, una intervención considerada de rutina, y salió al borde de la muerte. Hoy está viva de milagro: fue trasplantada de corazón, sufrió la amputación de una pierna y denuncia a su empresa de medicina prepaga por abandono de persona, demoras en tratamientos esenciales y presiones económicas que agravan su estado de salud física y emocional.

El 9 de junio del año pasado, a las 8.30 de la mañana, Alison ingresó a la Clínica San Lucas para una “operación sencilla”. Nada salió como estaba previsto. Su corazón se detuvo, fue trasladada de urgencia a Buenos Aires, declarada en emergencia nacional y conectada a una máquina que suplía las funciones cardíacas hasta que apareció un donante compatible. El trasplante le salvó la vida, pero dejó secuelas irreversibles.

Una de ellas fue la amputación de su pierna derecha, consecuencia del grave cuadro que atravesó. A partir de allí, su vida cambió para siempre. “Me gustaba bailar, usar vestidos”, contó en distintas oportunidades, intentando poner en palabras lo que significa adaptarse a una nueva realidad corporal y emocional.

Dolores, angustia y una denuncia pública

A la recuperación física se sumó un calvario administrativo. Alison denunció públicamente a Swiss Medical por las demoras constantes en la autorización de medicación, estudios y traslados, indispensables para su tratamiento. El dolor que padece en el muñón de la pierna amputada es extremo y requiere medicación específica, como pregabalina, que no le fue autorizada en tiempo y forma.

“Lloré de dolor”, escribió en sus redes sociales. En otro posteo fue contundente:

“Estoy cansada, cansada muy cansada de esto. Basta Swiss Medical de jugar con mi salud.”

Según relató, las recetas médicas se vencen mientras espera autorizaciones que no llegan, obligándola a iniciar una y otra vez el mismo circuito con médicos que la atienden en Buenos Aires.

Además, denunció una deuda millonaria que no reconoce.
“Hace unos días entramos a la aplicación y nos encontramos con una deuda de dos millones de pesos. Me están cobrando diciembre y enero cuando el acuerdo no era ese. ¿Y los tres meses de gracia, qué pasó?”, expresó con angustia.

Ataques de pánico y falta de respuestas

El estrés permanente derivó incluso en un ataque de pánico que la llevó a una guardia de urgencias. “Necesito tranquilidad. Todos los meses es este drama”, señaló. También indicó que ni siquiera le autorizaron la medicación antidepresiva que le fue indicada.

“No les deseo lo mismo porque es una pesadilla, es doloroso, es horrible. Pero les pido de corazón que no me compliquen más la vida. No voy a dejar de pelear por mi Justicia, pero basta de jugar conmigo”, reclamó.

Una lucha que no se rinde

Gracias a la ayuda de su entorno, Alison logró conseguir por su cuenta la medicación para atravesar los momentos más críticos. “Tengo para unos días hasta que solucione todo esto”, explicó, mientras agradecía el acompañamiento de familiares, amigos y medios de comunicación.

“Esto es una lucha que me frustra, me enoja y me entristece. Pero no voy a dejar que ganen. Van a pagar una por una todo lo que me hicieron”, afirmó.

Alison dialogó con LU19, donde amplió su testimonio, relató el impacto físico y emocional que atraviesa y renovó su pedido de respuestas urgentes por parte de la empresa de medicina prepaga.