Juan Román Riquelme atraviesa horas de fuerte tensión institucional luego de que este martes se conociera una denuncia penal en su contra por presunta administración fraudulenta. La presentación fue realizada en el Fuero Penal Federal y apunta a supuestas irregularidades en la gestión del club, vinculadas al manejo de socios, entradas y recaudaciones.
La denuncia fue presentada por Walter Federico Klix, director nacional de Precursores Químicos del Ministerio de Seguridad de la Nación y socio activo de Boca Juniors, ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal N°39, a cargo del juez Santiago Bignone. La investigación quedó en manos del fiscal Carlos Vasser.
En el escrito, Klix acusa a Juan Román Riquelme de haber montado un “mercado negro” y “un esquema mafioso” para la manipulación y distribución de entradas, localidades y protocolos, con el objetivo de obtener un beneficio económico y consolidar control político dentro del club. Se trata de la segunda denuncia impulsada por el funcionario: la anterior, por presunta asociación ilícita, fue archivada el año pasado en Comodoro Py por falta de pruebas. En esta oportunidad, el denunciante aseguró contar con 102 testigos, además de chats, fotos y videos.
La acusación también alcanza al secretario general del club, Ricardo Rosica, y a todos los miembros de la Comisión Directiva, a quienes se señala como partícipes de una supuesta defraudación que, según la presentación, configuraría una asociación ilícita. El escrito desarrolla cuatro ejes principales.
Uno de ellos refiere a la presunta manipulación fraudulenta de la condición de socio. Según Klix, mientras miles de adherentes esperan durante años para acceder a la categoría de socios activos, otras personas lograrían ese estatus de manera inmediata. El denunciante sostiene que no se trata de errores administrativos aislados, sino de un sistema de prebendas y clientelismo, en el que los trámites se acelerarían a cambio de apoyo político o pagos de dinero.
Otro punto central es la supuesta subdeclaración de ingresos en partidos oficiales. En particular, se menciona el encuentro disputado el 25 de febrero de 2025 ante Alianza Lima por la fase 1 de la Copa Libertadores, para el cual el club informó una asistencia de 28.099 espectadores y una recaudación de $1.252.436.000. Según la denuncia, el estadio estaba colmado y la diferencia entre la cifra declarada y la real habría tenido como finalidad el desvío fraudulento de fondos. En ese marco, se solicitaron pericias contables, informes a la Conmebol, a la AFIP y al Gobierno porteño, además del análisis de material audiovisual y testimonios de socios presentes.
La presentación también denuncia la venta irregular y clandestina de entradas y protocolos asignados a peñas del interior del país. Klix pide que se investigue quiénes resultaron beneficiarios, qué montos se habrían recaudado por fuera de los canales oficiales y cuáles fueron los mecanismos de encubrimiento utilizados.
Finalmente, tal como señala el diario Clarín, se menciona una presunta liberación irregular de molinetes y desactivación del control de presentismo en el partido frente a Deportivo Riestra, lo que habría permitido el ingreso de personas sin validación de carnet. Según el denunciante, esto habría alterado el sistema de filtros y ranking de asistencia del club, con un cambio en el perfil de ocupación del estadio y una mayor presencia de turistas.
La causa quedó ahora en etapa de análisis preliminar en la Justicia federal, que deberá evaluar las medidas de prueba solicitadas y determinar si existen elementos suficientes para avanzar en la investigación.