La Guardia Revolucionaria de Irán rechazó rotundamente las condiciones impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para aceptar un alto el fuego en el contexto de la guerra en Irán. Trump había condicionado cualquier posible cese de hostilidades a la apertura del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave que conecta el golfo Pérsico con el mar de Omán.
El vocero del ejército de Irán declaró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado a los “enemigos”, en un comunicado difundido por la televisión estatal iraní. “La situación en el estrecho de Ormuz está totalmente bajo el control de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución. No se abrirá a los enemigos”, afirmó.
Este pronunciamiento se produce luego de que Trump anunciara en su cuenta de Truth Social que consideraría un alto el fuego cuando se reabriera el estrecho. El presidente estadounidense había afirmado también que el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, le había pedido un alto el fuego, asegurando que este es “menos radicalizado y más inteligente” que su padre, Alí Jamenei.
Sin embargo, la embajada de Irán en España desmintió oficialmente las declaraciones de Trump, negando que el país asiático haya solicitado un alto el fuego. El vocero de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, calificó las afirmaciones de Trump como “falsas e infundadas”, destacando que las declaraciones sobre un cese de hostilidades no tienen fundamento.
Trump había añadido que, mientras el estrecho de Ormuz no se abra, Estados Unidos continuará con su estrategia de “bombardeos” a Irán hasta lograr su “aniquilación”. Además, el presidente estadounidense dejó entrever que podría anunciar la retirada de las tropas de Estados Unidos de la OTAN en un futuro cercano, junto con una “importante actualización” sobre la situación en Irán.