La Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley de Glaciares presentada por el Ejecutivo, convirtiéndola en ley tras un largo y complejo debate. La votación final arrojó 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, con la modificación otorgando mayor autonomía a las provincias para decidir qué áreas deben ser protegidas y cuáles pueden destinarse a actividades productivas como la minería.
El texto sancionado deja claro que las provincias podrán realizar estudios técnicos propios para determinar qué zonas tienen funciones hídricas y cuáles no. Esta modificación ha generado fuertes reacciones a favor y en contra, especialmente por los posibles efectos sobre los glaciares y el ambiente periglacial, que juegan un papel vital en la provisión de agua a millones de personas en Argentina.
Votación: Quiénes apoyaron y quiénes se opusieron
En cuanto a los votos a favor, la mayoría provino de La Libertad Avanza, con varios diputados de diferentes bloques como Innovación Federal, UCR y Provincias Unidas respaldando la reforma.
Por otro lado, Unión por la Patria y algunos sectores del Frente de Izquierda votaron en contra, argumentando que la reforma no tiene en cuenta la protección efectiva de los recursos hídricos y podría abrir la puerta a la explotación indiscriminada de recursos minerales en zonas sensibles.
Entre las abstenciones, se registraron los votos de Eduardo Falcone (MID), Karina Maureira (La Neuquinidad) y Oscar Zago (MID), quienes decidieron no tomar partido en una cuestión tan controversial.