La inesperada situación ocurrió en el cierre de la semana, cuando caía el atardecer en la ciudad cordillerana. Fue un hombre quien se presentó con una urgencia en la Comisaría 42. Desesperado, pedía ayuda para su beba de tres meses, quien había dejado de respirar mientras era amamantada.
En ese momento, se encontraba de servicio la sargento Natalia Aguilar, quien tomó inmediatamente a la menor en brazos y comenzó a practicarle maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP).
En simultáneo, sus compañeros, el sargento Franco Osses y el oficial ayudante Carlos Escobar, activaron el protocolo de emergencia para su traslado inmediato a un centro de salud.
La beba fue subida al móvil policial, mientras Aguilar continuaba con las maniobras de asistencia durante todo el trayecto. Gracias a su rápida y efectiva intervención, la sargento logró estabilizar a la criatura antes de arribar al hospital.
En la intersección de calles Beschtedt y 25 de Mayo se realizó el trasbordo a una ambulancia, que fue escoltada por dos móviles de la Comisaría 42 hasta el nosocomio, garantizando la rapidez del operativo.
Es la segunda intervención similar de la sargento Aguilar en los últimos días. En una actuación reciente, la efectiva policial asistió a un bebé de 15 días que presentaba síntomas similares, logrando también salvarle la vida mediante maniobras de RCP.