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El sector frutícola atraviesa un año atípico debido a fenómenos climáticos adversos, como la caída de granizo, que provocaron cortes prematuros de la temporada y una reducción en los días trabajados

Gremio de la fruta: asumió Santibáñez y anticipa un invierno complicado para los trabajadores

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Tras la renuncia de Marcos Bielma por cuestiones de salud, el nuevo secretario general enfrenta una temporada marcada por el impacto climático, la caída de la actividad y el debate por la reforma laboral.

El Sindicato de Trabajadores de la Fruta de Río Negro y Neuquén inició una nueva etapa con la asunción de Máximo Santibáñez como secretario general, en reemplazo de Marcos Bielmas, quien dejó el cargo por motivos de salud. Con una trayectoria que comenzó a los 14 años en tareas rurales y una extensa experiencia dentro del gremio, el dirigente asume en un contexto complejo para la actividad frutícola.

Santibáñez llega al máximo cargo tras haber sido secretario de organización y luego referente de la seccional Villa Regina, una de las más importantes del circuito productivo. “Venimos de abajo, conocemos el trabajo y las necesidades del trabajador”, aseguró, marcando el perfil de una conducción que buscará sostener la continuidad de la gestión anterior, pero con eje en mejorar condiciones laborales y sociales.

El panorama que enfrenta no es sencillo. La última temporada estuvo atravesada por fenómenos climáticos adversos, especialmente la caída de granizo, que generó cortes anticipados y menos días de trabajo para cientos de obreros. “Fue un año atípico. Muchos compañeros no pudieron completar la temporada como en años anteriores”, explicó.

De cara al invierno, el escenario genera preocupación, sobre todo en el sector de empaque, donde se anticipa una reducción de personal y menos jornadas laborales. En ese contexto, el sindicato apuesta a sostener la actividad mediante la rotación de tareas dentro del ciclo productivo, permitiendo que los trabajadores pasen de la cosecha a la poda o a otras labores estacionales.

En materia salarial, el gremio se prepara para una nueva instancia de negociación. Como es habitual en la actividad, se mantienen dos paritarias anuales, y en las próximas semanas se solicitará la apertura de la correspondiente a la postemporada. Allí, el esquema de liquidación cambia —se calcula sobre 25 días en lugar de 30—, lo que eleva el valor diario pero elimina adicionales de fines de semana.

Otro de los ejes de preocupación es el avance de la llamada ley de modernización laboral, impulsada a nivel nacional y actualmente judicializada. Santibáñez fue contundente: “Estamos en contra. No vemos beneficios para los trabajadores”. Si bien reconoció que aún no está plenamente vigente, advirtió que algunas empresas ya intentan aplicar cambios y anticipó que el gremio se mantendrá en estado de alerta.

El dirigente también hizo foco en las transformaciones productivas de la región. El avance de otros cultivos como la alfalfa o el maíz, e incluso el crecimiento de actividades vinculadas al petróleo y la minería, generan incertidumbre en la fruticultura. “Todo desarrollo es importante, pero debe hacerse cuidando el ambiente, porque el agua es clave para nuestra producción”, sostuvo.

A pesar de las dificultades, destacó que en varias zonas se mantiene la continuidad laboral gracias a la reapertura de empresas bajo nuevas razones sociales, lo que permite sostener puestos de trabajo respetando la antigüedad y condiciones laborales.

Actualmente, el sindicato representa a más de 8.000 trabajadores en toda la provincia, con fuerte presencia en el Alto Valle. Santibáñez aseguró que su gestión buscará fortalecer la defensa de los derechos laborales, mejorar el acceso a la salud y avanzar en proyectos pendientes, como iniciativas vinculadas a la vivienda para los afiliados.